Conceptos esparcidos

Fidem qui perdit, perdere ultra nihil potest.

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Yo no soy Charlie

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REFLECTIONS ON THE PERPETUAL FRENCH REVOLUTION

JE NE SUIS PAS CHARLIE

Fr. Richard A. Munkelt

«Charlie Hebdo es un violador oportunista de la libertad de expresión responsable, atacando a la vez y por igual al Papa y al imán; encendiendo pasiones con bellaquería e incitando alegremente a la violencia en donde quiera que su pluma desea atacar».

»Je ne suis pas Charlie. Yo no soy Charlie. Soy católico. Lo que quiere decir que veo la batalla actual entre la Francia secular y el Islam como una guerra entre dos ideologías erróneas. De hecho, entre dos religiones falsas: El secularismo y el islamismo. No nos equivoquemos, la democracia liberal secular, a pesar de su defensa engañosa de lo contrario, está en una cruzada contra la religión, tanto de la verdadera como de la falsa.

»Al referirse al ataque yihadista contra la revista satírica francesa “Charlie Hebdo”, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, manifiesta de forma explícita la causa secular en términos religiosos: “Los muertos de la revista son mártires de la libertad”.

»El laicismo es una religión cuyos principios son los objetos de devoción y adoración. Por otra parte, en el mismo contexto, Kerry declaró que el derecho de libertad de expresión es un derecho universal y debe ser defendido a toda costa. Me gustaría saber sobre qué bases objetivas puede afirmarse esto más allá de la razón de la fuerza que tienen los Estados Unidos. Sin duda, el hombre es libre por naturaleza, pero no es libre de decir y hacer lo que le plazca en el foro público, porque él es un político, no un animal salvaje. Sin embargo, seamos claros, Kerry y los secularistas, en sus declaraciones universales de derechos humanos, no hacen ninguna apelación ni al orden moral de la naturaleza ni a la revelación divina. Sus declaraciones sobre derechos son estipulaciones vacías: derechos decretados, tales como el matrimonio entre homosexuales. Por otra parte, los musulmanes asientan principios judiciales que se basan únicamente en su libro inspirado. ¿Dónde está el terreno moral racional y común? Lamentablemente, en ninguna parte.

»Concedo, por supuesto, que incluso en las democracias liberales se imponen algunas restricciones a la libertad de expresión. ¿En qué consisten? Consisten en cosas tales como que no se permite gritar “fuego” en un teatro cuando no hay tal fuego. ¡Extraordinariamente trivial! Cuando se trata de cuestiones de fondo, sin embargo, está perfectamente bien, en nombre de la libertad amoral, burlarse abiertamente de Dios y de la religión, mancillar las creencias ancestrales de un pueblo, incluso si eso significa una convulsión mundial, disturbios civiles, violencia y asesinatos generalizados. Charlie Hebdo es un violador de la igualdad de oportunidades de la libertad de expresión responsable, atacando al Papa y al imán por igual, encendiendo pasiones con bellaquería e incitando a la violencia alegremente allí donde, premeditadamente, su pluma desea atacar. Pero Kerry y el gobierno francés, en su respaldo y promoción de una teoría vulgar, anárquica e irracional de la libertad de expresión, y con el fracaso de Francia para asegurar su herencia cristiana contra la invasión de una religión hostil, son los responsables de las muertes en el ataque contra Charlie Hebdo.

»¿Cómo una noción de la libertad tan trivial y, sin embargo, tan peligrosa surgió en Occidente? Ya en los siglos XVII y XVIII, algunos hombres occidentales decidieron que para moverse en una sociedad cristiana lo que se necesitaba era un mito acerca del hombre salvaje que sale de los bosques para formalizar un contrato social: Yo no te golpeo en la cabeza si tú no me golpeas en la cabeza; tú tienes que mantener tu propiedad y yo me quedo con la mía. Esto aparte, nos defendemos mutuamente frente a cualquiera que se nos oponga. Eso es todo, trato hecho. La historia de cómo esta cuento, falso y absurdo, que se consagró en las constituciones occidentales modernas a través de la labor subversiva de ciertas élites es demasiado largo de contar aquí. Baste decir que dio lugar a una libertad negativa que era políticamente exigible: tú puedes hacer y decir lo que quieras, siempre y cuando no dañes a otra persona; si lo haces, entonces y de acuerdo con el contrato, el gobierno actúa como juez. Esto es un extraordinario envilecimiento de la vida social humana. ¿Qué se entiende por daño aquí? Bueno, ya que el hombre no es más importante que su propiedad, sólo puede significar una cosa: daño físico.

»¿Y qué hay del daño espiritual o del daño psíquico? ¿qué pasa con las ideas que se burlan gratuitamente de los valores últimos y de lo sagrado, de las cosas que son las fuentes mismas de la acción humana y de los vínculos reales de la sociedad? En realidad, no cuentan y pueden ser pisoteados. Por supuesto, dicen los secularistas: “Nosotros permitimos que usted crea lo que quiera”. ¡Sí, siempre y cuando aceptamos el pluralismo, la castración política y los principios generales del orden liberal ateo de Leviatán! En cuyo caso, ¿qué queda? Una cultura religiosa que se marchita, porque su juventud se dejar embaucar por una cultura popular envilecida y explotada por intereses plutocráticos, al tiempo que es adoctrinada con la idea de que su venerable patrimonio cultural no es más que un asunto excéntrico privado y subjetivo.

»J’accuse! Yo acuso a Kerry y al gobierno francés de la opresión espiritual y psíquica de los fieles musulmanes porque Charlie Hebdo y su irresponsable y burlona calaña no son más que medios de comunicación y órganos de desinformación del estado liberal secular; está sancionado y cuenta con la complicidad de éste, y au fond, no es diferente del antiguo Pravda soviético.

»Uno no puede dejar de sentir asco ante la actitud enfrentada de dos caras en la prensa: unos islamistas locos mataron a unas personas por lo que no eran más que caricaturas. Lo sentimos, pero si las caricaturas se consideraban insignificantes, sin importancia, entonces ¿por qué se publicaron? ¡Cínicos mentirosos todos!

»Ellos, los redactores y dibujantes de Charlie Hebdo, conocían perfectamente su potencial explosivo. En consecuencia, deberían haber sido todos detenidos por peligro público, lo cual, irónicamente, habría salvado sus vidas y las de los demás. Por otra parte, ¿por qué la prensa blasfema nunca se burla de sí misma para cambiar? ¿Por qué? Porque la libertad de prensa es sagrada y ¡un dios que no puede ser ridiculizado! Tonterías. Así, ¿qué tal esto para un dibujo animado?: el editor de Charlie Hebdo fotografiado de pie junto a una serie de cadáveres con lápices que, como lanzas venenosas, salen de sus corazones, diciendo: “¡Qué fino trabajo hacemos aquí por el bien público!”.

»El régimen secular es una contradicción interna. Crea, a través de sus falsas libertades y a través de la inmigración, las condiciones apropiadas para el disturbio civil e, incluso, para su propio derrocamiento. Por lo tanto, al final, ¡tiene que participar en una guerra con los mismos invasores a los que deja entrar! No es sorprendente que la presión para permitir la inmigración de personas con valores distintos y hostiles esté fomentada por una implosión demográfica nacional, cual es el fruto estéril, sin semilla, de la búsqueda febril de la laicidad de la economía de consumo, una búsqueda que tiene la intención de distraer al hombre de cualquier vocación cultural superior. Cuando no adoras al Dios verdadero, adoras a la materia.

»Y, por cierto, como algunos han señalado acertadamente, la novus ordo saeculorm no es, como dice ser, neutral en lo religioso. Es más bien como la manzana de Adán en teología. El régimen secular es tan teocrático como el Vaticano o el Tíbet cuando estaba bajo el Dalai Lama (¡un ídolo para los liberales!) La separación del Estado y la Iglesia no puede afirmarse sin una justificación teológica. Por otra parte, si tratas de crear un vacío político religioso, una nueva creencia lo va a llenar de manera inexorable…

»Por último, una nota sobre el Islam. La propaganda occidental acerca de los tranquilos vecinos musulmanes desarmados. El Islam es históricamente, al menos en su forma suní dominante, una religión misionera que está mandada por el Corán para tomar las armas contra el infiel en una guerra ofensiva. Por lo tanto, no confundamos esto con las cruzadas cristianas defensivas, que nunca tuvieron la intención de invadir la península arábiga, sino más bien la de recuperar la tierra cristiana bizantina. Y recordemos también, por estar en tan gran medida olvidado, que el norte de África fue una vez el hogar de la civilización de los Santos Agustín y Atanasio. La misión histórica del Islam es su futuro; sin él muere. No tiene ninguna idea o teoría de la laicidad (laicismo francés) ni nada que ver con la orgía políticamente orquestada de creencias que compiten. La religión llamada de la paz predica la paz dentro de la Ummah (pan-islamismo), no fuera de ella. No estoy haciendo ahora aquello de lo que acusé a Charlie Hebdo: participar en la burla frívola. Estoy, por contra, tratando de mirar las cosas de manera histórica y filosófica; de hacer una crítica seria, y de limpiar el aire de las falsedades reinantes, la occidental y la islámica.

»Entonces, ¿qué se debe hacer? ¿por dónde van las cosas? Puse la culpa del sangriento fiasco en París primero, en los franceses y, después, en el Islam. Nada va a mejorar hasta que Francia redescubra su alma y sus raíces cristianas, específicamente católicas. Cuando lo haga, y espero que así sea algún día —quizá no en mi vida—, el problema de la inmigración se hará cargo de sí mismo.

»Hungría y Rusia han dado pasos constitucionales nada insignificantes hacia el redescubrimiento de su herencia cristiana —cosa increíble teniendo en cuenta la fuerza de la prensa liberal moderna del socialismo y del capitalismo—. El secularismo político, como he tratado de mostrar de manera breve, es irremediablemente incoherente. El Islam es más respetable y coherente, pero debe ser detenido. Francia está sólo en las primeras etapas de la ruptura de su experimento con la Ilustración, es decir, en el esfuerzo de mantener un país unido sobre la base de las banalidades de un contrato comercial libre de valores. Esperemos que Turquía no sea admitida en la Unión, ya disfuncional, Europea, pues no sería más que otro conducto del islamismo. De hecho ya lo está haciendo, actuando como intermediario en el negocio europeo verdaderamente loco de exportación e importación de yihadistas.

»Lo que se necesita es la promoción benevolente de la ley natural y de la libertad cristiana en Cristo, por quien somos verdaderamente libres. Ni el secularismo político ni el Islam se fundamentan en el derecho natural. Sin la luz y sin la ley de la razón y del Logos no hay perspectivas de una libertad moral responsable ni una base común sobre la cual los hombres de diferentes creencias pueden encontrarse. Todo lo que pueden hacer es arrojarse decretos y fatwas el uno al otro».

Traducido de The Remnant Newspaper.

Vínculos:

El reverendo Richard A. Munkelt es sacerdote de la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Scranton (Pensilvania) y profesor adjunto de Filosofía en la Universidad jesuita de Fairfield: Richard A. Munklet.
Homilía del padre Richard A. Munklet. YouTube.

Esta traducción ha sido citada en el “Foro de las Fuerzas Armadas”.

 

Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

11 enero, 2015 at 19:53

20N. Testamento político del Generalísimo

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Testamento político de Francisco Franco

Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

20 noviembre, 2014 at 9:17

La cara oculta de Pablo Iglesias

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Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

7 noviembre, 2014 at 10:42

‘Liberalismo y apostasía’, examen crítico del liberalismo por Alberto Caturelli.

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Alberto Caturelli (Fotografía: La Iglesia es noticia)

Si en el anterior escrito de este blog mencionamos la distancia que media entre el pensamiento clásico y el romántico, aquí tenemos ―hallada por feliz casualidadesta brillantísima y modernísima reflexión filosófica del profesor argentino Alberto Caturelli acerca de la esencia antinatural e inhumana del liberalismo.

En el vídeo se resume el libro del profesor Caturelli. El texto completo puede leerse en los vínculos que siguen.

Vínculos:

Liberalismo y apostasía. Alberto Caturelli.
Liberalismo y apostasía. Alberto Caturelli (formato pdf).
Alberto Caturelli. Wikipedia.
Historia de los heterodoxos españoles. Marcelino Menéndez Pelayo (formato pdf).

Referencias:

Guillermo de Occam. Wikipedia.
John of Janduno. Catholic Encyclopedia.
Averroísmo. Manuel Polo y Peyrolón en Diccionario de ciencias eclesiásticas. Filosofía.org.
Averroísmo. Wikipedia.
Marsilio de Padua. Enciclopedia Católica.
Marsilio de Padua. Wikipedia.
Nicolás de Autrecourt. Wikipedia.
Carlos Alberto Sacheri y la Doctrina Social de la Iglesia. Centro de Humanidades Josef Pieper.

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12 de Octubre: Fiesta de la Hispanidad en la Plaza de Cataluña de Barcelona.

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Si París bien vale una Misa, la defensa de la españolidad de Cataluña bien vale un madrugón, me dije yo a mí mismo anteayer viendo la buena cara que apuntaba la manifestación cívica de la Plaza de Cataluña que convocó a decenas de miles de catalanes en defensa de su españolidad y en rechazo del separatismo que están promoviendo desde hace tanto tiempo los partidos catalanistas y algunos otros.

Doy por muy bien empleado el madrugón y sólo puedo decir que el acto me emocionó hasta donde no lo puedo expresar con palabras.

Dado que mi intención era ―aparte, claro está, de manifestar mi presencia en este acto―, la de realizar un pequeño reportaje fotográfico del mismo y escribir algunas líneas a su respecto en este blog que tanto ha tratado del asunto, durante el viaje en ferrocarril hasta la capital catalana me estuvo preocupando lo nublado que aparecía el cielo y lo que ello podría deslucir lo luminoso del acto.

Gracias a Dios, no fue así: la mañana barcelonesa se descubrió para cobijarlo bajo el hermosísimo cielo azul español del otoño, sólo salpicado por alguna nube de esas tan blancas que no hacen sino adornar y realzar su belleza.

Comenzado el acto con una ofrenda floral a Cristóbal Colón a los pies de su monumento, culminó, Ramblas arriba, en la Plaza de Cataluña, en la que una multitud de decenas de miles de españoles nos manifestamos bajo el lema “Som Catalunya: Somos España”

y haciendo hincapié en la riqueza que representa la unidad de cuarenta y siete millones de personas, no todas, por desgracia, conscientes de las inmensas dificultades que el devenir de la Historia ha presentado y presenta para que podamos hoy alardear de tanta muchedumbre, y unas pocas de ellas, francamente enemigas de que los españoles lo seamos en número tan grande y gustosas de escarbar en tales dificultades que ―sería tonto negarlo― existen como existen en cualquier organismo vivo.

Es cierto que, en algún comentario a la noticia de esta afirmación de la españolidad de Cataluña, algún aguafiestas, atendiendo a algunas fotografías, ha querido notar, fijándose en tal o cual foto, que fuimos pocos.

Es cierto que no fuimos los bastantes como para formar una cadena humana capaz de enlazar Le Perthus con Vinaroz, como hicieron los separatistas hace unas semanas ―aunque de esto también habría mucho que hablar―. Sin embargo, lo significativo de esta manifestación ciudadana no es tanto el número de personas que acudió a ella como el mero hecho de que acudieran: el pueblo catalán, adoctrinado durante décadas por la idea separatista, por la antipatía hacia el resto de España y amedrentado por este nacionalismo tan corto de miras, jamás hasta ayer tuvo el coraje de enfrentarse de semejante manera a la agobiante tesis nacionalista.

Ayer lo hizo y en grandísimo y muy valioso número si contemplamos estas circunstancias. Ayer manifestó que en la esencia de lo español late un solo corazón;

ayer algún catalán tuvo la afortunadísima idea de plasmar en una sencilla pancarta escrita con bolígrafo el hecho innegable ―el hecho que el nacionalismo catalán no puede ignorar sin falsificarse a sí mismo― de la profundidad de los lazos que unen a Cataluña con el resto de España:

La cadena de nuestros antepasados pasa por todos los rincones de España:

Así es y así lo entiende a su manera la juventud catalana que ayer acudió a la Plaza de Cataluña. Manera quizá imprecisa debido a la indigencia con la que ha sido educada en este y en tantos otros sentidos, pero la idea eterna de España latía en su corazón a pesar de los muchos intentos que se han hecho por parte de tantos de borrarla del pecho de las generaciones que nos han de seguir. Como anécdota diré que, acabada la lectura del manifiesto de los organizadores y sonando el Himno Nacional por la megafonía, mientras los jóvenes lo tatareaban, los viejos lo cantamos con la letra de Pemán:

Gloria a la Patria que supo seguir
sobre el azul del mar
el caminar del sol…

 

En esta continuidad de generaciones ―el llamado derecho a decidir es una falacia pues la nación no la formamos sólo los que vivimos en un momento dado, sino que es una continuidad que no tenemos ningún derecho a romper los que coyunturalmente estamos vivos hasta que Dios quiera―, olvidándonos de nuestros muertos y olvidados de quienes nos han de seguir, ningún derecho tenemos a decidir sobre una nación milenaria por el mero hecho de estar hoy vivos, tener un DNI y porque así lo crea el señor Mas―.

De la misma manera y por la misma razón, el tratar de cambiar la bandera de Cataluña por la estrellada es mero disparate: es estrellar a Cataluña.

El verdadero nacionalista, el que conozca y ame a su tierra y a su historia, ni puede cambiar a su antojo su Bandera, su Senyera, ni puede venirnos con el cuento ―excusatio non petita, acusatio manifesta― de que la majadería de la estrellada es “provisional” en tanto que consigan su ansiada independencia.

A este respecto, querría recordarles que su verdadera Senyera es la bandera cuatribarrada del Reino de Aragón y, siendo así, o una de tres: o tendrían que quedarse con la estrellada, ―trasunto cubano―, o tendrían que inventarse otra o tendrían que apropiarse de la Bandera del Reino de Aragón. No me cabe ninguna duda, dado el desprecio hacia la Historia de los separatistas, de que no tendrían mayor desahogo en hacerlo. Pero tampoco me cabe ninguna duda de que los aragoneses tendrían mucho que decir al respecto: dos entes políticos con la misma bandera es una aberración que no recuerdo se haya visto en la Historia de la Humanidad.

Seguramente, ni al señor Junqueras ni al señor Navarro esto les causa mayor complicación ni mayor escrúpulo. Al señor Mas quiero creer que sí.

Por cierto y dicho sea de paso que las cuatro barras de la bandera de Aragón también andaban ayer por la Plaza de Cataluña como un cuartel más del Escudo de España, junto a los de Castilla, León y Navarra.

Y, dicho sea también de paso: en mi viaje de ayer a Cataluña, aunque alguna estelada vi colgada en balcones o coronando tejados, tampoco fueron tantas. Eran, sí, las que más abundaban. Pero también conté bastantes de la cuatribarrada sin estrella y hasta dos de la rojigualda, una de ellas hermanada con la de Aragón. Por no comprometer a quienes tuvieron la valentía de colgarlas en sus balcones, no publico aquí sus fotografías.

***

Otras veces he insistido en este blog acerca de la importancia suma que tienen la religión católica y el Tradicionalismo en la concepción de la España moderna (cuando digo moderna me refiero a la que nace con la unidad política de 1492). No quiero insistir aquí sobre ello pues sé de sobra que es asunto que repele a muchos constitucionalistas y, quizá, a muchos de los españoles que ayer fueron a esta manifestación.

Sólo señalaré que, en la defensa de la idea de España que ayer se hizo en la Plaza de Cataluña, no faltaron ni el Sagrado Corazón de Jesús ni la Cruz de Borgoña:

Por lo demás, también andaba por allí alguna bandera europea. En el mundo en el que vivimos no podemos prescindir de lo que hoy se llama Europa, pero se equivoca quien crea que es Europa la que le va a resolver a España el problema de sus separatismos:

así como tampoco podemos prescindir del hecho de que Europa anda tan descarriada y tan olvidada de sus orígenes como la misma Cataluña y la misma España institucionales. En todo caso y sea como sea, el apelar a la idea europea es apelar al pragmatismo y, como vino a decir José Antonio, nada más lejos hay del problema catalán que el pragmatismo. Cataluña es poesía: se podrá separar de España por razones poéticas y sentimentales. Lo que no va a hacer nunca es separarse de España por meras razones de balanzas fiscales como dicen quienes quieren utilizar este argumento pro domo sua. Quien no entienda esto, no entiende nada.

***

Uno de los valores que enriquecen a España es el seny catalán: como si dijéramos, en traducción aproximada al castellano, una mezcla de temple y de sentido común,

De ambos andamos necesitadísmos para salir de tantos trances en los que nos hemos metido, lo primero por cobardía y, lo segundo, por falta de seny.

El seny es justo lo contrario del romanticismo, entendiendo el romanticismo en la peor acepción de su palabra que es, por otra parte, la propia. Los nacionalismos vascos y catalán son nacionalismos románticos. El nacionalismo español, aunque algunas veces se exprese visceralmente, no es romántico. Es lo contrario de lo romántico: es clásico. Es clásico porque así lo ha querido la Historia: porque es el heredero de la civilización romana que desasnó a esta Península y de la religión católica que le alumbró hasta hace dos siglos. Dos elementos que, como se entenderá sin necesidad de mayor explicación, nada tienen que ver con el romanticismo.

Si embargo, para salir de estos trances no basta el seny. Necesitamos recuperar el amor a España. Para ello, necesitamos primero perder el miedo y la vergüenza a que nos tilden de españoles quienes han conseguido, gracias a nuestra indolencia, que la palabra España, cuando menos, suene mal, y, segundo, comprender de manera cabal que estos nacionalismos pequeños son eso: románticos, y que, frente a ellos, la Nación Española es un concepto que, a la vez que ha sido forjado por el pensamiento clásico, ella misma ha contribuido a mantenerlo, a defenderlo y a enriquecerlo, y es, precisamente, esta lucha por el clasicismo de lo que hoy denominamos Nación española lo que, a su vez, la ha troquelado: frente a la sencillez, asequible a cualquiera, de la concepción romántica de la aldea de Asterix, podemos oponer, además del seny, desde el libro segundo de la Geografía de Estrabón hasta la obra del Padre Mariana, la del valenciano Juan Luis Vives y, sin olvidar la de tantos otros, y por citar aquí sólo a los que se me vienen de repente a la memoria, la de san Isidoro de Sevilla, compilador y mantenedor de la cultura grecorromana en la época de la barbarie arriana.

Para una mente primitiva, es seguro que es mucho más cara y asequible la idea romántica de la aldea de Asterix que el clasicismo que aparece tan antipáticamente defendido por las legiones romanas en los, por otra parte, geniales comics de Goscinny y Uderzo.

Sin embargo, en nuestra cultura, triunfó, gracias a Dios, la antipatía del clasicismo frente al romanticismo simpático.

El seny quizá no vaya tan lejos ni se meta en tantas honduras, pero algo tiene que ver con ello.

***

Para defender esta concepción de la nación española necesitamos que la ciudadanía salga a la calle como hizo ayer y necesitamos, tras ello, que los partidos que ostentan su representación se den por aludidos. Necesitamos que el PP, Ciutadans y UPyD se dejen de historias y se alíen en este asunto fundamental.

Pero necesitamos muchísimo más que el socialismo abandone su ambigüedad calculada y se ponga real y efectivamente del lado de los que ayer salimos a la calle para defender la unidad de España.

Hace unos años escribí en este mismo blog que el verdadero problema del nacionalismo vasco y catalán resulta de la aberración que significa su alianza con la izquierda. Pues, bien, ayer, en el viaje de regreso de tan magnífico acto leí en El Mundo esta misma idea en palabras de Fernando García de Cortazar:

España sufre hoy la impugnación más grave que ha soportado porque pone en peligro su propia existencia.

De ello culpa no sólo a la

tarea tramposa y minuciosa de los nacionalismos

sino, también a

una izquierda que ha traicionado a sus propios fundadores para entregar esta nación, que un día dijo querer defender, a quienes ansían destruirla; curiosamente, no en nombre de la lucha de clases o en busca del paraíso proletario, sino empujada por su patológico despiste al servicio de los horizontes egoístas de una oligarquía regional.

¡Ya era hora de que alguien lo dijera tan claro!

No basta con que Corcuera, Bono, Paco Vázquez, Belloch, Leguina o cualquiera de las muchas personas honestas, intelectualmente honestas, que hay en la izquierda, denuncien estos hechos y se rasguen las vestiduras a toro pasado y cuando ya no pintan nada en su partido. No basta con ello. Es necesario que quienes hoy dirigen el PSOE dejen de decir bobadas tales como las de Elena Valenciano, quien entiende el problema catalán como culpa del PP por “fomentar la catalanofobia durante años” o mezquindades tales como que jamás se aliarán con quienes quieren resucitar a una España reaccionaria, o que Pere Navarro, aparte de dejar libertad a los afiliados del PSC para que acudan a actos como el de ayer, les llame para que acudan, o que Rubalcaba deje de silbar al aire y de jugar al ni sí ni no, ni blanco ni negro.

Mucho más honesto me parece, digan lo que digan, el señor Durán i Lleida cuando confesó hace poco que fue un error dejar fuera del pacto por el Estatuto a la media España que representa el PP. ¡Lástima que el señor Durán recuperase el seny después de tantos años y cuando las cosas se han puesto tan negras y, también, a toro pasado!

Para todo esto necesitamos del socialismo. De un socialismo renovado con el que formar una mayoría grande y conforme en asuntos fundamentales como éste de manera que no seamos los ciudadanos quienes hemos de salir a la calle el día de la Fiesta Nacional para intentar defender a una nación que se rompe por todas partes y que sólo en nosotros parece apuntar alguna esperanza.

***

En fin, para mí la de ayer fue una jornada entrañable y emocionante. En cualquier país normal estas cosas ni deberían suceder ni suceden: las personas deberíamos emplear el tiempo libre que depara el asueto de un día festivo a otros asuntos distintos al de la permanencia de una nación que sus políticos han puesto en trance peligrosísimo de destrucción, pero así son las cosas y, siendo así, ningún empleo mejor encontré que dedicar dichas horas a intentar defender, en la pobrísima medida de mis fuerzas, la intangibilidad de mi nación. No me arrepiento de ello; antes bien me siento orgulloso y emocionado por haber puesto mi persona al lado de tantísimas otras con las que, sean cuales sean las muchas diferencias que me separen de ellas, me une esta idea tan lisa, tan llana y tan sencilla de la unidad política de España.

***

Sólo me resta añadir a lo que llevo dicho que sería muy de desear que las entidades unionistas, en años venideros, trabajaran por fomentar con la suficiente antelación este tipo de actos. Su publicidad importa mucho para que quienes, ayer, fuimos varias decenas de miles de españoles, seamos muchísimas más, D.m., en años venideros con la sola mira puesta en que siga naciendo el mismo sol sobre la España que Cristóbal Colón, siguiendo su caminar por el cielo, llevó hasta más allá de su ocaso.


Dulce et decorum est pro patria mori.

Reseñas periodísticas:

Barcelona  12.10.2013   Bandera hispano catalana de grandes dimensiones en el lado 'muntanya'  durante los actos de celebración del Día de la Hispanidad en la plaza de Catalunya  . Fotografía de Jordi Cotrina
Fotografía de El Periódico.

Miles de personas se concentran en Barcelona contra la independencia. El Mundo.
La sociedad civil asume la defensa de España y la libertad en Cataluña
. Libertad Digital.
Miles de personas claman en Barcelona en contra del independentismo. El País.
12-O: Miles de personas reivindican en Barcelona ser catalanes y españoles. La Vanguardia.
El 12-O supera la marca de asistentes del año pasado y llena la Plaza de Cataluña. El Periódico.
Espagne: 160.oo0 anti-indépendantistes manifestent à Barcelone. Action Française.

Vínculos:

El PSC dice que la manifestación del 12-O “alienta el enfrentamiento”. Libertad Digital:
Tiene razón el PSC: si quienes no deseamos transigir con el separatismo, ni nos manifestamos ni decimos nada, no hay enfrentamiento que valga. Lo que nos viene a decir el PSC es que el separatismo puede manifestarse tanto y cuanto quiera. Los unionistas no debemos hacerlo para no alentar el enfrentamiento. El separatismo puede engañar a la gente convocándola a consultas ilegales. Los demás tenemos que permanecer callados para no alentar el enfrentamiento. A esto siempre se le ha llamado jugar con dos barajas, que es, precisamente, lo que siempre, desde su fundación, ha hecho el PSOE.
La ayuda de Cambó a Franco. Pedro Fernández Barbadillo. Libertad Digital.

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Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

13 octubre, 2013 at 18:53

El gran fraude del “Calentamiento Global”

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Vínculo (agosto de 2014): Australia, primer país rico en renegar del alarmismo climático. Libertad Digital.

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Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

21 agosto, 2013 at 10:30

Bárcenas es un tío de “puta madre”

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De España se podrá negar cualquier cosa menos su pintoresquismo. Es pintoresca. Es castiza. Es excesiva y extremada. Eso la hace entrañable, sobre todo para los que somos sus hijos, pero, incluso a nosotros, conocedores de esta condición suya, nunca dejará de sorprendernos.

Es esa España que lo mismo lleva en andas y procesión al santo si éste responde con lluvia a sus plegarias para que llueva como lo tira al río si el santo no hace que llueva.

Luis Bárcenas ―lo sabemos de sobra sus contemporáneos―es un político que durante muchos años perteneció al Partido Popular y que hoy está en prisión provisional en la cárcel de Soto del Real por la sospecha vivísima de haber distraído en provecho propio decenas de millones de euros a lo largo de dichos años. La justicia dirá en última instancia lo que tenga que decir pero, como digo, la sensación generalizada entre la ciudadanía es que Bárcenas es el arquetipo de chorizo de los que tantos ha producido la llamada Transición española.

Para abundar más en el asunto y debido a la gravísima crisis económica que padecemos, esta ciudadanía está especialmente sensibilizada ante el fenómeno de la corrupción de los políticos, identifica dicha corrupción con el origen de dicha crisis ―en mucha parte, no sin motivo― y se siente relativamente aliviada por el hecho de que la Justicia vaya pidiendo cuentas de estas responsabilidades con la esperanza de que ello entrañará alguna regeneración de la res publica desde el derecho a pedir cuentas de qué se ha hecho con los caudales públicos.

Y, para acabar de arreglarlo, la personalidad engominada y muchas veces chulesca de Bárcenas le hacen especialmente adecuado para personificar en él la vindicta publica.

Con todo esto ―y sin discutir la presunción de inocencia a la que todos tenemos derecho― pudiera parecer que la prisión provisional de Bárcenas dictada por un Juez de Instrucción es una medida no sólo aceptable sino deseable, ante la cual unos mostrarán jolgorio y satisfacción y otros, por nuestra cercanía ideológica con el Partido Popular, mostraremos silencio, discreción y bochorno. Quiero decir ―insistiendo en la presunción de inocencia de Bárcenas―, que nadie en España había puesto ningún pero a esta medida cautelar del Juez Ruz y todo el mundo la habíamos visto como razonable, entendiendo que Bárcenas ―sean cuales sean sus demás prendas personales― tiene que dar muchas, muchísimas, explicaciones al respecto antes de recuperar su buen nombre.

Pues mire usted: No. No es así. Nadie ha puesto en duda la conveniencia de esta medida cautelar hacia Bárcenas excepto los presos de esa cárcel de Soto del Real en la que Ruz le ha metido, quienes han recibido en ella al personaje encantados con él hasta límites hilarantes.

En el vínculo que sigue al final tienen ustedes la reseña completa de la anécdota y el video de La Sexta con el que se pueden ustedes reír un rato. Baste entresacar aquí algunas de estas entusiásticas manifestaciones de sus compañeros de prisión:

Él se acerca educadamente presentándose, eso es lo mejor que hay. Eso que se ve en la tele con las cámaras es porque le agobiáis pero es un hombre de puta madre.

Es una persona majísima, un héroe

Me ha regalado un pantalón corto. Tiene ropa, tiene dinero, tiene de todo, muy buena gente.

Como saque el dossier se va el Rajoy, la Cospedal y todos estos que nos han dejado en la ruina.

Como decía al principio, esta España nuestra es pintoresca y nunca nos dejará de sorprender.

Es una lástima que no exista en nuestros días un Larra, un Mesonero Romanos o un Camilo José Cela que supieran pintar y sazonar con sus plumas este cuadro costumbrista. O, al menos, aquella columna, pudiera ser de El Perich o de Chumy Chúmez, no lo recuerdo, que se titulaba El país, el paisaje y el paisanaje. En su defecto, quede la reseña escueta y el video de La Sexta que les recomiendo a ustedes que lo vean si se quieren reír un rato.

O, tal vez, no tanto, porque en estas cosas humanas tan complicadas quién sabe si estos hombres que comparten cárcel con Bárcenas no dejarán de tener su punto de razón.

Vínculo:

‘Bárcenas es un hombre de puta madre y un héroe’. El Mundo.

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Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

4 julio, 2013 at 12:04