Conceptos esparcidos

Fidem qui perdit, perdere ultra nihil potest.

Archive for the ‘Religión’ Category

La belleza de la liturgia

leave a comment »


 

SANTA MISA DE LA MATERNIDAD DIVINA

RITOS INICIALES

PROCESIÓN DE ENTRADA

SALUDO INICIAL

SACERDOTE: In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti.

CONGREGACIÓN: Amen.

[S] Pax vovis.

[C] Et cum spritu tuo.

ACTO PENITENCIAL

[S] Fratres, agnoscamus peccata nostra, ut apti simus ad sacra mysteria celebranda.

Confiteor Deo omnipotenti et vobis, fratres, quia peccavi nimis cogitatione, verbo, opere et omissione: mea culpa, mea culpa, mea maxima culpa. Ideo præcor beatam Mariam semper Virginem, omnes Angelos et Sanctos, et vos, fratres, orare pro me ad Dominum Deum nostrum. Misereatur nostri omnipotens Deus, et dimissis peccatis nostris, perducat nos ad vitam æternam.

[C] Amen.

Kyrie, eleison.
Kyrie, eleison.
Christe, eleison.
Christe, eleison.
Kyrie, eleison.
Kyrie, eleison.

GLORIA

[S] GLORIA IN EXCELSIS DEO

[C] et in terra pax hominibus bonæ voluntatis. Laudamos te, benedicimus te, adoramus te, glorificamus te, gratias agimus tibi propter magnam gloriam tuam, Domine Deus, Rex cælestis, Deus Pater omnipotens. Domine Fili unigenite, Iesu Christe, Domine Deus, Agnus Dei, Filius Patris: qui tollis peccata mundi, miserere nobis; qui tollis peccata mundi, suscipe deprecationem nostram. Qui sedes ad dexteram Patris, miserere nobis. Quoniam tu solus Sanctus, tu solus Dominus, tu solus Altissimus, Iesu Christe, cum Sancto Spiritu, in gloria Dei Patris. Amen.

ORACIÓN COLECTA

[S] Oremus.

Deus, qui salutis aeternae beatae Mariae virginitate foecunda humano generi praemia praestitisti: tribue, quaesumus, ut ipsam pro nobis intercedere sentiamus, per quam meruimus, Auctorem vitae suscipere. Per Dominum nostrum Iesum Christum filium tuum, qui tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum.

[C] Amen.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA (Antiguo Testamento)

LECTOR: Libro de los Números:

El Señor dijo a Moisés:
Habla así a Aarón y a sus hijos: Así bendecirán a los israelitas.  Les dirán:
Que el Señor te bendiga y te proteja.
Que el Señor haga brillar su rostro sobre ti y te muestre su gracia.
Que el Señor te descubra su rostro y te conceda la paz.
Que ellos invoquen mi Nombre sobre los israelitas, y yo los bendeciré.
Nm, 6, 22-27.

Verbum Domini

[C] Deo gratias.

SALMO RESPONSORIAL

[L] Deus misereatur nostri, et benedicat nobis.
[C] Deus misereatur nostri, et benedicat nobis.

[L] El Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación.

[C] Deus misereatur nostri, et benedicat nobis.
[L]
Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra.

[C] Deus misereatur nostri, et benedicat nobis.
[L]
Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.
Que Dios nos bendiga y que le teman,
hasta los confines del orbe.

[C] Deus misereatur nostri, et benedicat nobis.
Salm, 66, 2-8.

SEGUNDA LECTURA (Nuevo Testamento)

[L] Pero, al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer y sujeto a la Ley, para redimir a los que estaban sometidos a la Ley y hacernos hijos adoptivos. Y la prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama a Dios llamándolo: ¡Abbá!, es decir, ¡Padre! Así, ya no eres más esclavo, sino hijo, y por lo tanto, heredero  por la gracia de Dios.
Gál, 4, 4-7.

[L] Verbum Domini.

[C] Deo gratias.

TERCERA LECTURA (Evangelio)

[C] Hallelujah!

[S] Dominus vobiscum.

[C] Et cum spiritu tuo.

[S] Lectio Sancti Evangeli secundum Lucam.

[C] Gloria a tibi domine.

[S] In illo tempore venerunt pastores faestinates usque Bethlehem et invenerunt Mariam et Ioseph et infantem positum in praesepio. Videntes autem notum fecerunt verbum, quod dictum erat illis de puero hoc. Et omnes, qui audierunt, mirati sunt de his, quae dicta erant a pastoribus ad ipsos. Maria autem conservabat omnia verba haec conferens in corde suo. Et reversi sunt pastores glorificantes et laudantes Deum in omnibus, quae audierant et viderant, sicut dictum est ad illos. Et postquam consummati sunt dies octo, ut circumcideretur, vocatum est nomen eius Iesus, quod vocatum est ab angelo, priusquam in utero conciperetur.
Lc, 2, 16-21.

[S] Verbum Domini.

[C] Laus tibi, Christe.

HOMILÍA

Queridos hermanos y hermanas:

«Que Dios tenga piedad y nos bendiga, ilumine su rostro sobre nosotros». Así, con estas palabras del Salmo 66, hemos aclamado, después de haber escuchado en la primera lectura la antigua bendición sacerdotal sobre el pueblo de la alianza. Es particularmente significativo que al comienzo de cada año Dios proyecte sobre nosotros, su pueblo, la luminosidad de su santo Nombre, el Nombre que viene pronunciado tres veces en la solemne fórmula de la bendición bíblica. Resulta también muy significativo que al Verbo de Dios, que «se hizo carne y habitó entre nosotros» como la «luz verdadera, que alumbra a todo hombre» (Jn 1,9.14), se le dé, ocho días después de su nacimiento – como nos narra el evangelio de hoy – el nombre de Jesús (cf. Lc 2,21).

Estamos aquí reunidos en este nombre. Saludo de corazón a todos los presentes, en primer lugar a los ilustres Embajadores del Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede. Saludo con afecto al Cardenal Bertone, mi Secretario de Estado, y al Cardenal Turkson, junto a todos los miembros del Pontificio Consejo Justicia y Paz; a ellos les agradezco particularmente su esfuerzo por difundir el Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, que este año tiene como tema «Bienaventurados los que trabajan por la paz».

A pesar de que el mundo está todavía lamentablemente marcado por «focos de tensión y contraposición provocados por la creciente desigualdad entre ricos y pobres, por el predominio de una mentalidad egoísta e individualista, que se expresa también en un capitalismo financiero no regulado», así como por distintas formas de terrorismo y criminalidad, estoy persuadido de que «las numerosas iniciativas de paz que enriquecen el mundo atestiguan la vocación innata de la humanidad hacia la paz. El deseo de paz es una aspiración esencial de cada hombre, y coincide en cierto modo con el deseo de una vida humana plena, feliz y lograda… El hombre está hecho para la paz, que es un don de Dios. Todo esto me ha llevado a inspirarme para este mensaje en las palabras de Jesucristo: “Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios” (Mt 5,9)» (Mensaje, 1). Esta bienaventuranza «dice que la paz es al mismo tiempo un don mesiánico y una obra humana …Se trata de paz con Dios viviendo según su voluntad. Paz interior con uno mismo, y paz exterior con el prójimo y con toda la creación» (ibíd., 2 y 3). Sí, la paz es el bien por excelencia que hay que pedir como don de Dios y, al mismo tiempo, construir con todas las fuerzas.

Podemos preguntarnos: ¿Cuál es el fundamento, el origen, la raíz de esta paz? ¿Cómo podemos sentir la paz en nosotros, a pesar de los problemas, las oscuridades, las angustias? La respuesta la tenemos en las lecturas de la liturgia de hoy. Los textos bíblicos, sobre todo el evangelio de san Lucas que se ha proclamado hace poco, nos proponen contemplar la paz interior de María, la Madre de Jesús. A ella, durante los días en los que «dio a luz a su hijo primogénito» (Lc 2,7), le sucedieron muchos acontecimientos imprevistos: no sólo el nacimiento del Hijo, sino que antes un extenuante viaje desde Nazaret a Belén, el no encontrar sitio en la posada, la búsqueda de un refugio para la noche; y después el canto de los ángeles, la visita inesperada de los pastores. En todo esto, sin embargo, María no pierde la calma, no se inquieta, no se siente aturdida por los sucesos que la superan; simplemente considera en silencio cuanto sucede, lo custodia en su memoria y en su corazón, reflexionando sobre eso con calma y serenidad. Es esta la paz interior que nos gustaría tener en medio de los acontecimientos a veces turbulentos y confusos de la historia, acontecimientos cuyo sentido no captamos con frecuencia y nos desconciertan.

El texto evangélico termina con una mención a la circuncisión de Jesús. Según la ley de Moisés, un niño tenía que ser circuncidado ocho días después de su nacimiento, y en ese momento se le imponía el nombre. Dios mismo, mediante su mensajero, había dicho a María –y también a José– que el nombre del Niño era «Jesús» (cf. Mt 1,21; Lc 1,31); y así sucedió. El nombre que Dios había ya establecido aún antes de que el Niño fuera concebido se le impone oficialmente en el momento de la circuncisión. Y esto marca también definitivamente la identidad de María: ella es «la madre de Jesús», es decir la madre del Salvador, del Cristo, del Señor. Jesús no es un hombre como cualquier otro, sino el Verbo de Dios, una de las Personas divinas, el Hijo de Dios: por eso la Iglesia ha dado a María el título de Theotokos, es decir «Madre de Dios».

La primera lectura nos recuerda que la paz es un don de Dios y que esta unida al esplendor del rostro de Dios, según el texto del Libro de los Números, que transmite la bendición utilizada por los sacerdotes del pueblo de Israel en las asambleas litúrgicas. Una bendición que repite tres veces el santo nombre de Dios, el nombre impronunciable, y uniéndolo cada vez a dos verbos que indican una acción favorable al hombre: «El Señor te bendiga y te proteja, ilumine el Señor su rostro sobre ti y te conceda su favor. El Señor te muestre su rostro y te conceda la paz» (6,24-26). La paz es por tanto la culminación de estas seis acciones de Dios en favor nuestro, en las que vuelve el esplendor de su rostro sobre nosotros.

Para la sagrada Escritura, contemplar el rostro de Dios es la máxima felicidad: «lo colmas de gozo delante de tu rostro», dice el salmista (Sal 21,7). Alegría, seguridad y paz, nacen de la contemplación del rostro de Dios. Pero, ¿qué significa concretamente contemplar el rostro del Señor, tal y como lo entiende el Nuevo Testamento? Quiere decir conocerlo directamente, en la medida en que es posible en esta vida, mediante Jesucristo, en el que se ha revelado. Gozar del esplendor del rostro de Dios quiere decir penetrar en el misterio de su Nombre que Jesús nos ha manifestado, comprender algo de su vida íntima y de su voluntad, para que vivamos de acuerdo con su designio de amor sobre la humanidad. Lo expresa el apóstol Pablo en la segunda lectura, tomada de la Carta a los Gálatas (4,4-7), al hablar del Espíritu que grita en lo más profundo de nuestros corazones: «¡Abba Padre!». Es el grito que brota de la contemplación del rostro verdadero de Dios, de la revelación del misterio de su Nombre. Jesús afirma: «He manifestado tu nombre a los hombres» (Jn 17,6). El Hijo de Dios que se hizo carne nos ha dado a conocer al Padre, nos ha hecho percibir en su rostro humano visible el rostro invisible del Padre; a través del don del Espíritu Santo derramado en nuestro corazones, nos ha hecho conocer que en él también nosotros somos hijos de Dios, como afirma san Pablo en el texto que hemos escuchado: «Como sois hijos, Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: “¡Abba Padre!”» (Ga 4,6).

Queridos hermanos, aquí está el fundamento de nuestra paz: la certeza de contemplar en Jesucristo el esplendor del rostro de Dios Padre, de ser hijos en el Hijo, y de tener así, en el camino de nuestra vida, la misma seguridad que el niño experimenta en los brazos de un padre bueno y omnipotente. El esplendor del rostro del Señor sobre nosotros, que nos da paz, es la manifestación de su paternidad; el Señor vuelve su rostro sobre nosotros, se manifiesta como Padre y nos da paz. Aquí está el principio de esa paz profunda –«paz con Dios»– que está unida indisolublemente a la fe y a la gracia, como escribe san Pablo a los cristianos de Roma (cf. Rm 5,2). No hay nada que pueda quitar a los creyentes esta paz, ni siquiera las dificultades y sufrimientos de la vida. En efecto, los sufrimientos, las pruebas y las oscuridades no debilitan sino que fortalecen nuestra esperanza, una esperanza que no defrauda porque «el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos ha dado» (Rm 5,5).

Que la Virgen María, a la que hoy veneramos con el título de Madre de Dios, nos ayude a contemplar el rostro de Jesús, Príncipe de la Paz. Que nos sostenga y acompañe en este año nuevo; que obtenga para nosotros y el mundo entero el don de la paz.

Amén.

CREDO

Credo in unum Deum,
Patrem omnipotentem,
factorem caeli et terrae,
visibilium ominum et invisibilium.
Et in unum Dominum Iesum Christum
Filium Dei unigenitum.
Et ex Patre natum ante omnia saecula.
Deum de Deo, lumen de lumine,
Deum verum de Deo vero.
Gentium, non factum, consubtantialem Patri:
per quem omnia facta sunt.
Qui propter nos homines
et propter nostram salutem descendit de caelis
Et incarnatus est de Spiritu Sancto
ex Maria Virgine et homo factus est.
Crucifixus etiam pro nobis:
sub Pontio Pilato passus et sepultus est.
Et resurrexit tertia die, secundum scripturas.
Et ascedit in caelum: sedet ad dexteram Patris.
Et iterum venturus est cum gloria
inducare vivos et mortuos:
cuius regni non erit finis.
Et in Spiritum Sanctum,
Dominum et vivificantem:
qui ex Patre et Filioque procedit.
Qui cum Patre et Filio
simul adoratur et conglorificatur;
qui locutus est per Prophetas.
Et unam sanctam catholicam
et apostolicam Ecclesiam.
Confiteor unum baptisma
in remissionem peccatorum.
Et exspecto resurrectionem mortuorum.
Et venturi saeculi.
Amen.

ORACIÓN POR LOS FIELES

[S] Queridísimos hermanos: ayudados por el ejemplo de la Santa Madre de Dios, María Santísima, digamos nuestra plegaria con fe al dador de todo bien:

[S] Dominus deprecemur.

[C] Te rogamos, audi nos.

[S] Oremus pro Ecclesia sancta Dei:

[L] Para que la Santa Madre de Dios la conduzca en su misión de promover el diálogo y la paz entre todas las personas a través de la acción pastoral del Papa y de los obispos,

[S] Dominus deprecemur.

[C] Te rogamos, audi nos.

[S] Oremus pro publicis moderatoribus:

[L] Para que la Santa Madre del Redentor dé a los gobernantes, a los legisladores y a los hombres de ciencia, el respeto y el cuidado por la maternidad, don altísimo de Dios a la Humanidad,

[S] Dominus deprecemur.

[C] Te rogamos, audi nos.

[S] Oremus pro familiis:

[L] Para que la Santa Madre del Redentor que, junto a san José, cuidó del Niño Jesús con inefable amor ayude a los padres y a las madres a ser para sus hijos educadores y testigos de la fe,

[S] Dominus deprecemur.

[C] Te rogamos, audi nos.

[S] Oremus pro universo mundo:

[L] Para que la Santa Madre del Redentor obtenga para las naciones que sufren, laceradas por la guerra, el don de la paz, de la Navidad, y en todos los pueblos sean respetados la libertad y la dignidad de la vida humana,

[S] Dominus deprecemur.

[C] Te rogamos, audi nos.

[S] Oremus pro familia Dei Domini hodie hic congregata:

[L] Para que la Santa Madre del Redentor nos ayude a dar testimonio con alegría de la pertenencia al Señor y a anunciar con franqueza y perseverancia el Reino de Dios,

[S] Dominus deprecemur.

[C] Te rogamos, audi nos.

[S] Dios Padre de inmenso amor, acoge benigno la plegaria y las súplicas de tu iglesia que hoy celebra a la bienaventurada siempre Virgen María, Madre de tu querido Hijo Jesucristo que vive y reina por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA EUCARISTÍA

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS

[S] Orate, fratres: ut meum ac vestrum sacrificium acceptabile fiat apud Deum Patrem omnipotentem.

[C] Suscipiat Dominus sacrificium de manibus tuis ad laudem et gloriam nominis sui, ad utilitatem quoque nostram, totiusque Ecclesiæ suæ sanctæ. Amen.

[S] Dominus vobiscum.

[C] Et cum spiritu tuo.

[S] Sursum corda.

[C] Habemus ad Dominum.

[S] Gratias agamus Domino Deo nostro.

[C] Dignum et iustum est.

PREFACIO

[S] Vere dignum et iustum est, aequum et salutare, nos tibi semper et ubique gratias agere: Domine, sancte Pater, omnipotens aeterne Deus: Christum Dominum nostrum. Per quem maiestatem tuam laudant Angeli, adorant Dominationes, tremunt Potestates. Caeli caelorumque Virtutes, ac beata Seraphim, socia exsultatione concelebrant. Cum quibus et nostras voces ut admitti iubeas, deprecamur, supplici confessione dicentes:

[C] Sanctus, Sanctus, Sanctus,
Dominus Deus, Sabaoth.
Pleni sunt coeli et terra gloria tua.
Hosanna in excelsis.
Benedictus qui venit in nomine Domini.
Hosanna in excelsis.

EPÍCLESIS

(La congregación se arrodilla)

[S] Vere Sanctus es, Domine, et merito te laudat omnis a te condita creatura, quia per Filium tuum, Dominum nostrum Iesum Christum, Spiritus Sancti operante virtute, vivificas et sanctificas universa, et populum tibi congregare non desinis, ut a solis ortu usque ad occasum oblatio munda offeratur nomini tuo. Supplices ergo te, Domine, deprecamur, ut hæc munera, quæ tibi sacranda detulimus, eodem Spiritu sanctificare digneris, ut Corpus ✠ et Sanguis ✠ fiant Filii tui Domini nostri Iesu Christi, cuius mandato hæc mysteria celebramus.

CONSAGRACIÓN

Ipse enim in qua nocte tradebatur, accepit panem, et tibi gratias agens benedixit, fregit, deditque discipulis suis dicens:

ACCIPITE ET MANDUCATE EX HOC OMNES: HOC EST ENIM CORPUS MEUM, QUOD PRO VOBIS TRADETUR.

Simili modo, postquam cenatum est, accipiens calicem, et tibi gratias agens benedixit, deditque discipulis suis dicens:

ACCIPITE ET BIBITE EX EO OMNES: HIC EST ENIM CALIX SANGUINIS MEI NOVI ET ÆTERNI TESTAMENTI, QUI PRO VOBIS ET PRO MULTIS EFFUNDETUR  IN REMISSIONEM PECCATORUM. HOC FACITE IN MEAM COMMEMORATIONEM.

ACLAMACIÓN

(La congregación se pone de pie)

[S] Mysterium fidei.

[C] Mortem tuam annuntiamus, Domine, et tuam resurrectionem confitemur, donec venias.

INTERCESIÓN

[S] Memores igitur, Domine, eiusdem Filii tui salutiferæ passionis necnon mirabilis resurrectionis et ascensionis in cælum, sed et præstolantes alterum eius adventum, offerimus tibi, gratias referentes, hoc sacrificium vivum et sanctum. Respice, quæsumus, in oblationem Ecclesiæ tuæ et, agnoscens Hostiam, cuius voluisti immolatione placari, concede, ut qui Corpore et Sanguine Filii tui reficimur, Spiritu eius Sancto repleti, unum corpus et unus spiritus inveniamur in Christo.

Ipse nos tibi perficiat munus æternum, ut cum electis tuis hereditatem consequi valeamus, in primis cum beatissima Virgine, Dei Genetrice, Maria, cum beatis Apostolis tuis et gloriosis Martyribus et omnibus Sanctis, quorum intercessione perpetuo apud te confidimus adiuvari.

DOXOLOGÍA

Hæc Hostia nostræ reconciliationis proficiat, quæsumus, Domine, ad totius mundi pacem atque salutem. Ecclesiam tuam peregrinantem in terra, in fide et caritate firmare digneris cum famulo tuo Papa nostro Benedictum, cum episcopali ordine et universo clero et omni populo acquisitionis tuæ.  Votis huius familiæ, quam tibi astare voluisti, adesto propitius. Omnes filios tuos ubique dispersos tibi, clemens Pater, miseratus coniunge. Fratres nostros defunctos et omnes, qui tibi placentes, ex hoc sæculo transierunt, in regnum tuum benignus admitte, ubi fore speramus, ut simul gloria tua perenniter satiemur.

Per Christum dominum nostrum, per quem mundo bona cuncta largiris.

Per ipsum, et cum ipso, et in ipso est tibi Deo Patri omnipotenti, in unitate Spiritus Sancti, omnis honor et gloria per omnia sæcula sæculorum.

[C] Amen.

PATERNOSTER

[S] Præceptis salutaribus moniti, et divina institutione formati, audemus dicere:

[C] Pater noster, qui es in cælis, sanctificetur nomen tuum; adveniat regnum tuum; fiat voluntas tua, sicut in cælo et in terra.

Panem nostrum cotidianum da nobis hodie; et dimitte nobis debita nostra,
sicut et nos dimittimus debitoribus nostris:
et ne nos inducas in tentationem,
sed libera nos a malo.

[S] Libera nos, quæsumus, Domine, ab omnibus malis, da propitius pacem in diebus nostris, ut, ope misericordiæ tuæ adiuti, et a peccato simus semper liberi et ab omni perturbatione securi: exspectantes beatam spem et adventum Salvatoris nostri Iesu Christi.

[C] Quia tuum est regnum et potestas, et gloria in sæcula.

[S] Domine Iesu Christe, qui dixisti Apostolis tuis: Pacem relinquo vobis, pacem meam do vobis: ne respicias peccata nostra, sed fidem Ecclesiæ tuæ; eamque secundum voluntatem tuam pacificare et coadunare digneris. Qui vivis et regnas in sæcula sæculorum. Amen.

Pax Domini sit semper vobiscum.

[C] Et cum spiritu tuo.

[S] Offerte vobis pacem.

[C] Agnus Dei, qui tollis peccata mundi: miserere nobis.
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi: miserere nobis.
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi: dona nobis pacem!

[S] Ecce Agnus Dei, ecce qui tollit peccata mundi. Beati qui ad cenam Agni vocati sunt.

[C] Domine, non sum dignus ut intres sub tectum meum: sed tantum dic verbo, et sanabitur anima mea.

COMUNIÓN

ORACIÓN

[S] …per Christum Dominum nostrum.

[C] Amen.

[S] Dominus vobiscum.

[C] Et cum spiritu tuo.

RITOS DE DESPEDIDA

BENDICIÓN

[S] Et benedictio Dei omnipotentis, Patris ✠ et Filii ✠ et Spiritus Sancti ✠ descendat super vos et maneat semper.

[C] Amen.

ITE, MISSA EST

[S] Ite, missa est.

[C] Deo gratias.

Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

23 febrero, 2020 at 7:49

Yo no soy Charlie

with 2 comments


 

REFLECTIONS ON THE PERPETUAL FRENCH REVOLUTION

JE NE SUIS PAS CHARLIE

Fr. Richard A. Munkelt

«Charlie Hebdo es un violador oportunista de la libertad de expresión responsable, atacando a la vez y por igual al Papa y al imán; encendiendo pasiones con bellaquería e incitando alegremente a la violencia en donde quiera que su pluma desea atacar».

»Je ne suis pas Charlie. Yo no soy Charlie. Soy católico. Lo que quiere decir que veo la batalla actual entre la Francia secular y el Islam como una guerra entre dos ideologías erróneas. De hecho, entre dos religiones falsas: El secularismo y el islamismo. No nos equivoquemos, la democracia liberal secular, a pesar de su defensa engañosa de lo contrario, está en una cruzada contra la religión, tanto de la verdadera como de la falsa.

»Al referirse al ataque yihadista contra la revista satírica francesa “Charlie Hebdo”, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, manifiesta de forma explícita la causa secular en términos religiosos: “Los muertos de la revista son mártires de la libertad”.

»El laicismo es una religión cuyos principios son los objetos de devoción y adoración. Por otra parte, en el mismo contexto, Kerry declaró que el derecho de libertad de expresión es un derecho universal y debe ser defendido a toda costa. Me gustaría saber sobre qué bases objetivas puede afirmarse esto más allá de la razón de la fuerza que tienen los Estados Unidos. Sin duda, el hombre es libre por naturaleza, pero no es libre de decir y hacer lo que le plazca en el foro público, porque él es un político, no un animal salvaje. Sin embargo, seamos claros, Kerry y los secularistas, en sus declaraciones universales de derechos humanos, no hacen ninguna apelación ni al orden moral de la naturaleza ni a la revelación divina. Sus declaraciones sobre derechos son estipulaciones vacías: derechos decretados, tales como el matrimonio entre homosexuales. Por otra parte, los musulmanes asientan principios judiciales que se basan únicamente en su libro inspirado. ¿Dónde está el terreno moral racional y común? Lamentablemente, en ninguna parte.

»Concedo, por supuesto, que incluso en las democracias liberales se imponen algunas restricciones a la libertad de expresión. ¿En qué consisten? Consisten en cosas tales como que no se permite gritar “fuego” en un teatro cuando no hay tal fuego. ¡Extraordinariamente trivial! Cuando se trata de cuestiones de fondo, sin embargo, está perfectamente bien, en nombre de la libertad amoral, burlarse abiertamente de Dios y de la religión, mancillar las creencias ancestrales de un pueblo, incluso si eso significa una convulsión mundial, disturbios civiles, violencia y asesinatos generalizados. Charlie Hebdo es un violador de la igualdad de oportunidades de la libertad de expresión responsable, atacando al Papa y al imán por igual, encendiendo pasiones con bellaquería e incitando a la violencia alegremente allí donde, premeditadamente, su pluma desea atacar. Pero Kerry y el gobierno francés, en su respaldo y promoción de una teoría vulgar, anárquica e irracional de la libertad de expresión, y con el fracaso de Francia para asegurar su herencia cristiana contra la invasión de una religión hostil, son los responsables de las muertes en el ataque contra Charlie Hebdo.

»¿Cómo una noción de la libertad tan trivial y, sin embargo, tan peligrosa surgió en Occidente? Ya en los siglos XVII y XVIII, algunos hombres occidentales decidieron que para moverse en una sociedad cristiana lo que se necesitaba era un mito acerca del hombre salvaje que sale de los bosques para formalizar un contrato social: Yo no te golpeo en la cabeza si tú no me golpeas en la cabeza; tú tienes que mantener tu propiedad y yo me quedo con la mía. Esto aparte, nos defendemos mutuamente frente a cualquiera que se nos oponga. Eso es todo, trato hecho. La historia de cómo esta cuento, falso y absurdo, que se consagró en las constituciones occidentales modernas a través de la labor subversiva de ciertas élites es demasiado largo de contar aquí. Baste decir que dio lugar a una libertad negativa que era políticamente exigible: tú puedes hacer y decir lo que quieras, siempre y cuando no dañes a otra persona; si lo haces, entonces y de acuerdo con el contrato, el gobierno actúa como juez. Esto es un extraordinario envilecimiento de la vida social humana. ¿Qué se entiende por daño aquí? Bueno, ya que el hombre no es más importante que su propiedad, sólo puede significar una cosa: daño físico.

»¿Y qué hay del daño espiritual o del daño psíquico? ¿qué pasa con las ideas que se burlan gratuitamente de los valores últimos y de lo sagrado, de las cosas que son las fuentes mismas de la acción humana y de los vínculos reales de la sociedad? En realidad, no cuentan y pueden ser pisoteados. Por supuesto, dicen los secularistas: “Nosotros permitimos que usted crea lo que quiera”. ¡Sí, siempre y cuando aceptamos el pluralismo, la castración política y los principios generales del orden liberal ateo de Leviatán! En cuyo caso, ¿qué queda? Una cultura religiosa que se marchita, porque su juventud se dejar embaucar por una cultura popular envilecida y explotada por intereses plutocráticos, al tiempo que es adoctrinada con la idea de que su venerable patrimonio cultural no es más que un asunto excéntrico privado y subjetivo.

»J’accuse! Yo acuso a Kerry y al gobierno francés de la opresión espiritual y psíquica de los fieles musulmanes porque Charlie Hebdo y su irresponsable y burlona calaña no son más que medios de comunicación y órganos de desinformación del estado liberal secular; está sancionado y cuenta con la complicidad de éste, y au fond, no es diferente del antiguo Pravda soviético.

»Uno no puede dejar de sentir asco ante la actitud enfrentada de dos caras en la prensa: unos islamistas locos mataron a unas personas por lo que no eran más que caricaturas. Lo sentimos, pero si las caricaturas se consideraban insignificantes, sin importancia, entonces ¿por qué se publicaron? ¡Cínicos mentirosos todos!

»Ellos, los redactores y dibujantes de Charlie Hebdo, conocían perfectamente su potencial explosivo. En consecuencia, deberían haber sido todos detenidos por peligro público, lo cual, irónicamente, habría salvado sus vidas y las de los demás. Por otra parte, ¿por qué la prensa blasfema nunca se burla de sí misma para cambiar? ¿Por qué? Porque la libertad de prensa es sagrada y ¡un dios que no puede ser ridiculizado! Tonterías. Así, ¿qué tal esto para un dibujo animado?: el editor de Charlie Hebdo fotografiado de pie junto a una serie de cadáveres con lápices que, como lanzas venenosas, salen de sus corazones, diciendo: “¡Qué fino trabajo hacemos aquí por el bien público!”.

»El régimen secular es una contradicción interna. Crea, a través de sus falsas libertades y a través de la inmigración, las condiciones apropiadas para el disturbio civil e, incluso, para su propio derrocamiento. Por lo tanto, al final, ¡tiene que participar en una guerra con los mismos invasores a los que deja entrar! No es sorprendente que la presión para permitir la inmigración de personas con valores distintos y hostiles esté fomentada por una implosión demográfica nacional, cual es el fruto estéril, sin semilla, de la búsqueda febril de la laicidad de la economía de consumo, una búsqueda que tiene la intención de distraer al hombre de cualquier vocación cultural superior. Cuando no adoras al Dios verdadero, adoras a la materia.

»Y, por cierto, como algunos han señalado acertadamente, la novus ordo saeculorm no es, como dice ser, neutral en lo religioso. Es más bien como la manzana de Adán en teología. El régimen secular es tan teocrático como el Vaticano o el Tíbet cuando estaba bajo el Dalai Lama (¡un ídolo para los liberales!) La separación del Estado y la Iglesia no puede afirmarse sin una justificación teológica. Por otra parte, si tratas de crear un vacío político religioso, una nueva creencia lo va a llenar de manera inexorable…

»Por último, una nota sobre el Islam. La propaganda occidental acerca de los tranquilos vecinos musulmanes desarmados. El Islam es históricamente, al menos en su forma suní dominante, una religión misionera que está mandada por el Corán para tomar las armas contra el infiel en una guerra ofensiva. Por lo tanto, no confundamos esto con las cruzadas cristianas defensivas, que nunca tuvieron la intención de invadir la península arábiga, sino más bien la de recuperar la tierra cristiana bizantina. Y recordemos también, por estar en tan gran medida olvidado, que el norte de África fue una vez el hogar de la civilización de los Santos Agustín y Atanasio. La misión histórica del Islam es su futuro; sin él muere. No tiene ninguna idea o teoría de la laicidad (laicismo francés) ni nada que ver con la orgía políticamente orquestada de creencias que compiten. La religión llamada de la paz predica la paz dentro de la Ummah (pan-islamismo), no fuera de ella. No estoy haciendo ahora aquello de lo que acusé a Charlie Hebdo: participar en la burla frívola. Estoy, por contra, tratando de mirar las cosas de manera histórica y filosófica; de hacer una crítica seria, y de limpiar el aire de las falsedades reinantes, la occidental y la islámica.

»Entonces, ¿qué se debe hacer? ¿por dónde van las cosas? Puse la culpa del sangriento fiasco en París primero, en los franceses y, después, en el Islam. Nada va a mejorar hasta que Francia redescubra su alma y sus raíces cristianas, específicamente católicas. Cuando lo haga, y espero que así sea algún día —quizá no en mi vida—, el problema de la inmigración se hará cargo de sí mismo.

»Hungría y Rusia han dado pasos constitucionales nada insignificantes hacia el redescubrimiento de su herencia cristiana —cosa increíble teniendo en cuenta la fuerza de la prensa liberal moderna del socialismo y del capitalismo—. El secularismo político, como he tratado de mostrar de manera breve, es irremediablemente incoherente. El Islam es más respetable y coherente, pero debe ser detenido. Francia está sólo en las primeras etapas de la ruptura de su experimento con la Ilustración, es decir, en el esfuerzo de mantener un país unido sobre la base de las banalidades de un contrato comercial libre de valores. Esperemos que Turquía no sea admitida en la Unión, ya disfuncional, Europea, pues no sería más que otro conducto del islamismo. De hecho ya lo está haciendo, actuando como intermediario en el negocio europeo verdaderamente loco de exportación e importación de yihadistas.

»Lo que se necesita es la promoción benevolente de la ley natural y de la libertad cristiana en Cristo, por quien somos verdaderamente libres. Ni el secularismo político ni el Islam se fundamentan en el derecho natural. Sin la luz y sin la ley de la razón y del Logos no hay perspectivas de una libertad moral responsable ni una base común sobre la cual los hombres de diferentes creencias pueden encontrarse. Todo lo que pueden hacer es arrojarse decretos y fatwas el uno al otro».

Traducido de The Remnant Newspaper.

Vínculos:

El reverendo Richard A. Munkelt es sacerdote de la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Scranton (Pensilvania) y profesor adjunto de Filosofía en la Universidad jesuita de Fairfield: Richard A. Munklet.
Homilía del padre Richard A. Munklet. YouTube.

Esta traducción ha sido citada en el “Foro de las Fuerzas Armadas”.

 

Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

11 enero, 2015 at 19:53

Navidad, 2014

leave a comment »


Feliz Navidad
 
 
La Virgen y el Niño entre dos santas. Giovanni Bellini.

 

…de María, de la que nació Jesús llamado Cristo.

(Mt 1:16)

Pontificio Instituto di Musica Sacra
Roma
Musica per il Santo Natale
Offertorium: Adeste fideles
Versione di Domenico Bartolucci
Coro Polifonico del Pontificio Istituto di Musica Sacra; Walter Marzilli, direttore.

Add to FacebookAdd to DiggAdd to Del.icio.usAdd to StumbleuponAdd to RedditAdd to BlinklistAdd to TwitterAdd to TechnoratiAdd to Yahoo BuzzAdd to Newsvine

Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

24 diciembre, 2014 at 5:12

Semana Santa

leave a comment »


Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

18 abril, 2014 at 17:57

Publicado en Religión

Tagged with , ,

Miércoles de Ceniza

leave a comment »


Spinas et tribulos germinabit tibi, et comedes herbas terrae;
in sudore vultus tui vesceris pane, donec revertaris ad humum, de qua sumptus es, quia pulvis es et in pulverem reverteris”.
Gn. 3, 18-19.

Memento homo, quia pulvis es et in pulverem reverteris.

Memento homo 4

Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

5 marzo, 2014 at 22:08

Alma Redemptoris Mater

leave a comment »


 

 

Alma Redemptoris Mater, quæ pervia cæli
Porta manes, et stella maris, succurre cadenti…,
Surgere qui curat, populo: tu quæ genuisti,
Natura mirante, tuum sanctum Genitorem
Virgo prius ac posterius, Gabrielis ab ore
Sumens illud Ave, peccatorum miserere.

***

Vínculos:

Alma Redemptoris Mater. Enciclopedia Católica online.
Alma Redemptoris Mater
. Wikipedia.
Marc-Antoine Charpentier. Wikipedia.
Sugerencias para el tiempo de Adviento. Secretariado de Música.
Adviento. Wikipedia.
Otras versiones:
          Alma Redemptoris Mater. Tomás Luis de Victoria.
          Carlos Mena sings Tomás de Victoria, Alma Redemptoris Mater.

Add to FacebookAdd to DiggAdd to Del.icio.usAdd to StumbleuponAdd to RedditAdd to BlinklistAdd to TwitterAdd to TechnoratiAdd to Yahoo BuzzAdd to Newsvine

Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

6 diciembre, 2013 at 19:44

Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús

leave a comment »


 

«Hijo eterno de Dios y Redentor del mundo, Jesús bueno, Tú, que al hacerte hombre te has unido en cierto modo a todo hombre y nos has amado con tu corazón humano, míranos postrados ante tu altar. Tuyos somos y tuyos queremos ser y, para vivir más estrechamente unidos a Ti, todos y cada uno nos consagramos hoy a tu Sagrado Corazón.

De tu corazón traspasado brota el Amor de Dios hecho allí visible para nosotros y revelado para suscitar nuestro amor. Ante la generación del nuevo milenio, tan esperanzada y tan temerosa al mismo tiempo, la Iglesia da testimonio de la misericordia encarnada de Dios dirigiéndose a tu Corazón.

Muchos, por desgracia, nunca te han conocido; muchos, despreciando tus mandamientos, te han abandonado. Jesús misericordioso, compadécete de todos y atráelos a tu Corazón. Señor, sé Rey, no sólo de los hijos fieles que jamás se han alejado de Ti sino, también, de los hijos pródigos que te han dejado. Haz que vuelvan pronto a la casa paterna para que no perezcan de hambre y de miseria. Sé Rey de aquellos que, por seducción del error o por espíritu de discordia, viven separados de Ti: devuélvelos al puerto de la verdad y a la unidad de la Fe para que pronto se forme un solo rebaño de un solo pastor.

Concede, Señor, libertad a tu Iglesia; otorga a todos los pueblos y, en particular, a España, la paz y la justicia. Que del uno al otro extremo de la tierra no resuene sino esta voz:

Bendito sea el Corazón divino, causa de nuestra salvación.

A Él la gloria y el honor por los siglos de los siglos.

Amén.»

***

Add to FacebookAdd to DiggAdd to Del.icio.usAdd to StumbleuponAdd to RedditAdd to BlinklistAdd to TwitterAdd to TechnoratiAdd to Yahoo BuzzAdd to Newsvine

Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

27 octubre, 2013 at 19:26

Publicado en Religión

Tagged with ,