Conceptos esparcidos

Fidem qui perdit, perdere ultra nihil potest.

Archive for diciembre 2012

Adeste fideles

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Adeste, fideles, laeti, triumphantes,
Venite, venite in Bethlehem:
Natum videte Regem Angelorum,

Venite adoremus, venite adoremus,
Venite adoremus Dominum.

En grege relicto, humiles ad cunas,
vocati pastores approperant:
Et nos ovanti gradu festinemus.

Venite adoremus, venite adoremus,
Venite adoremus Dominum.

***

Vínculos:

Adeste fideles. Wikipedia.
Encíclica Musicae Sacrae. Pío XII.
Carta del Santo Padre Juan Pablo II a los artistas. Vaticano.
Feliz Navidad. Conceptos Esparcidos.

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Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

24 diciembre, 2012 at 10:47

Feliz Navidad

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Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento,
Y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre porque no tenían sitio en la posada.

Lc, 2, 6-7.

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Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

19 diciembre, 2012 at 10:31

El buey, la mula y las bestias de los periodistas

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Nacimiento

Imagen tomada de GloriaTv (the more catholic the better)

Ya conocen ustedes el revuelo que ha levantado y las chirigotas que entre el público municipal y espeso ha inspirado, involuntariamente, nuestro Santo Padre, Benedicto XVI, cuando, de pasada, en el último libro de su trilogía sobre la vida de Jesucristo, ha mencionado que al Nacimiento del Redentor en el portal de Belén no asistieron ni el buey ni la mula que la tradición piadosa nos viene mostrando desde hace siglos en la iconografía navideña.

Morir habemus: ya lo sabemus, podríamos responder a esta muestra de incuria intelectual de la clase periodística que gobierna nuestro pensamiento.

Efectivamente: ya lo sabemus.

Lo que este hatajo de ignorantes ignora es que la religión, aparte de las verdades dogmáticas y de los textos canónicos, se nutre, entre mil maravillas más —como pueda ser la tradición ininterrumpida—, de lo que se llama la piedad popular. Y la piedad popular, que muchas veces puede llegar a ser, efectivamente, extravagante (no así en este caso), ha colocado —ignoro desde cuando ni por qué— las figuras de un buey y de una mula acompañando a la Santísima Virgen y a san José en la iconografía del Nacimiento de Jesucristo.

Lo que ha dicho el Santo Padre es lo que sabe cualquiera que haya leído los Evangelios: sencilla y llanamente, en ellos no se menciona a estas dos figuras animales.

Y esto, simplemente esto, es lo que ha escandalizado a esta caterva de ignorantes que, ignorantes de la diferencia que media entre la verdad dogmática y los adornos que la embellecen, son los que gobiernan, en esto y en todo, nuestro pensamiento. Y digo que gobiernan nuestro pensamiento por no decir que lo prostituyen.

Unas veces por mera ignorancia. Otras, por mezcla de ignorancia y de maldad.

Son las mismas bestias que, cínicamente, se escandalizaron ante el discurso de Ratisbona y armaron, más o menos, la misma algarabía que han armado con este asunto menor y de la que ya traté aquí en su momento.

Presento en el vínculo que sigue una reflexión atinadísima, erudita y muy cabal tanto acerca de esta polémica como del significado de estas figuras animales en el Nacimiento y de su posible origen histórico.

En fin, que tengan ustedes unas felices Navidades y, si son católicos, no hagan caso de estos payasos y coloquen en su belén, como todos los años, las figuras del buey y de la mula.

Vínculo:

¿Eliminó realmente Benedicto XVI a la mula y al buey de los nacimientos? Blog de Miguel Ángel García Calderón.

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Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

18 diciembre, 2012 at 18:31

Del culo y de las témporas

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La verdad es que si esta España de nuestros días no fuera como para estar llorando desde el orto hasta el ocaso y como para tener pesadillas por la noche resultaría, muchas veces, hasta hilarante.

Lo digo por uno de los reparos que la consejera de Educación de la Generalitat Catalana, Irene Rigau, ha argüido frente al proyecto de ley de reforma educativa de José Ignacio Wert, ministro de educación y, como ustedes saben, el pin-pan-pun que la izquierda —y la no izquierda— ha señalado como diana en estos días contra la que lanzar sus dardos, por supuesto envenenados.

Arguye doña Irene que el proyecto de ley de Wert trate a la lengua catalana como vernácula, entendiendo que esto significa tratarla como lengua de segunda.

Supongo que la confusión viene tanto de la ignorancia que doña Irene tiene de la lengua castellana como de las dos últimas sílabas con las que acaba el adjetivo vernáculo que, en el diccionario de la RAE no significa más que doméstico, nativo, de nuestra casa o país.

Dicho especialmente del idioma o lengua: doméstico, nativo, de nuestra casa o país.

Nada, pues que ver con una lengua de segunda como a doña Irene, confundiendo el culo con las témporas, le parece, sino como definición precisa de lo que es el idioma catalán: lengua doméstica, nativa, de Cataluña, aunque a la Rigau le parezca un palabro con el que la España cerril insulta, una vez más, a la expoliada Cataluña.

El hecho de que el adjetivo vernáculo le parezca peyorativo a Irene Rigau nos da idea de cómo anda el conocimiento de la lengua española por esa región española: si a doña Irene, ya talludita y consejera de Educación le resulta impertinente esta adjetivación, ya me dirán ustedes lo que puedan entender por vernáculo las más jóvenes generaciones catalanas cuyo conocimiento de la lengua española viene, no de su enseñanza cabal —proscrita en Cataluña—, sino de la mera fuerza de su preponderancia en los medios audiovisuales, por otra parte, tan chabacanos.

***

El separatismo catalán, entre sus muchas mentiras, nos dice que la juventud catalana es capaz de expresarse con igual naturalidad en ambas lenguas, la española y la catalana.

Puedo dar fe de que esto no es verdad: hará unos dos años y en el transcurso de uno de estos jolgorios —Tierno Galván dixit— que, aprovechándose del gregarismo de la juventud, promueve y paga la Administración Pública —por supuesto, con nuestro dinero— (y que, dicho sea de paso, muy de vez en cuando acaban en tragedias como la del Madrid Arena) tuve la oportunidad de asistir a una chiquillla —creo recordar que menor de edad— que desde su Lérida natal se había trasladado a no recuerdo que lugar de La Mancha para participar de no recuerdo qué jolgorio multitudinario de estos.

Era un encanto de chiquilla. Su espontaneidad y verborrea nos encandiló a todos los que la asistimos por una indisposición banal.

Pero me llamó muchísimo la atención la gran dificultad que tenía para expresarse en la lengua española y mucho más cuando, en comunicación telefónica con sus padres, oí que les dijo, como maravillada:

aquí tots parlen en castellà.

***

Quede dicho todo esto como cuadro de costumbres de nuestra España hodierna y con el propósito leal de ilustrar a doña Irene Rigau tanto acerca del significado del término vernáculo como de cómo andan las cosas en lo que respecta al conocimiento del español en Cataluña, si bien esto último, lo sabe de sobra aunque afecte lo contrario.

Vínculo:

Rigau planta a Wert en plena reunión sobre la reforma educativa. La Vanguardia.

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Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

8 diciembre, 2012 at 19:00

Publicado en Política

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