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El fraile y el pajarito

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Mis poemas
 
El fraile y el pajarito

(Cuentecillo)

Oíd lo que pasó, Dios sabe cuándo,
a fray Tirso, un pobrecito
francisco lego quien, orando,
se embobó con la voz de un pajarito

I

Era fray Tirso, sin cuento,
pobre, casto y obediente,
ovejuela penitente
encerrada en su convento.

Allí aguardaba el momento,
entre plácido y ansioso,
de su pasaje glorioso
hacia los goces del Cielo.
Por éste su solo anhelo
penitenciaba gozoso.

Sólo un reparo tenía
esta simplísima alma:
si en infinitud tan calma
tedio grande no tendría;
si allí no se aburriría
para siempre de mirar
la faz de Dios y gozar
sólo de este miramiento,
sin ni siquiera un momento
de otro placer disfrutar.

II

El humilde lego
bajó una mañana
a decir sus rezos
junto a la fontana.

Allí junto al agua
que clara corría
el dulce fray Tirso
las horas decía.

De tanto en tanto se oía
un trino que entretenía
el aire y al aire daba
melodía que encantaba
la arboleda.

El fraile arrobado queda:
el gorjear de la avecilla
escucha y su vocecilla
es beleño que le enreda
su sentido:

dulce pío…
trino leve…
suave son…

III

Cuando calló el ave,
el seso tornado,
dichas ya las horas,
el rezo acabado,
tornó al monasterio
y hallólo mudado.

No era ya el prior
fray Ricerio honrado,
que en otro distinto
se había cambiado
y de mucho tiempo
era ya finado;
ni era fray Silvestre,
su hermano muy amado;
ni era fray Maseo,
el lego probado,
ni los otros frailes
con él enclaustrados.

Cien años cumplidos
habían pasado
desde que saliera
aquella mañana
a decir sus rezos
junto a la fontana;

cien años sin hambre
ni sin otra gana,
sin sueño ni vela,
ni calor ni frío,
sin subir al monte
ni bajar al río,
se le habían hecho
menos que un suspiro.

El obispo, el nuncio
y hasta el sicasterio
hallaron milagro
en tan gran misterio.

Y, así, fray Tirso,
con mucha piedad,
conoció mejor
aquella verdad
que Dios le mostrara
con gran caridad:

que lo eterno es un momento
y mirar la faz de Dios
es un puro arrobamiento
que dura una eternidad
.

***

De Mis Poemas, c. 1995
Carlos Muñoz-Caravaca Ortega.

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© Carlos Muñoz-Caravaca Ortega.

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Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

17 junio, 2011 a 8:27

Publicado en Mis poemas, Poesía

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