Conceptos esparcidos

Fidem qui perdit, perdere ultra nihil potest.

Un titular sensacionalista, desinformador y malformador

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A noticias sensacionalistas en lo científico tales como la que hoy publica Público —valga la cacofonía— me refería en el escrito que, hace un año, titulé Stephen Hawking habla acerca de la vida extraterrestre, y que me costó un debate tan interesante como descorazonador en lo que se refiere a lo poco que entendieron mis interlocutores lo que quería expresar o a l0 mal que supe yo explicarme.

Sé que las preocupaciones del común de las gentes son muchas y muy graves. Sé que no son tiempos de reflexionar sobre cuestiones filosóficas, aunque sea en la última escala de ellas como lo son las Ciencias Naturales. Pero por tener el convencimiento de que no podemos ni debemos atender a lo general desatendiendo a lo particular, me atrevo a mandaros este escrito hoy cuando la mayor atención se dirige a los resultados de las últimamente pasadas elecciones locales y, en algunas regiones, regionales.

La Filosofía es un todo. Aspira a la pretensión de comprender del todo al Ser. Sin la ayuda de la Teología, ni lo ha conseguido, ni lo conseguirá.

Por eso, la Filosofía puso, delante de le Física y de la Metafísica, y como encabezamiento suyo, a la Teología de la que hoy se ríen los burros.

El que un cerebro matemático como el del señor Hawking —quien ha dedicado su vida al estudio de los agujeros negros sin llegar a ninguna conclusión— nos venga ahora diciéndonos que debemos comprar pistolas por si, acaso, los extraterrestres, nos son hostiles sólo me puede parecer grotesco y no puedo más que decir que el que un  cerebro matemático, ni distinga entre las mil posibilidades matemáticas, ni pueda comprender que, en el campo de lo matemático vale todo lo que el racionamiento matemático da por bueno y que, a partir de ahí, nos diga —desde su autoridad académica— que debamos prepararnos ante la posible hostilidad de los extraterrestres me parece eso: grotesco.

La matemática no es una ciencia sino una forma reglada de pensar y como todo pensamiento humano, admirable.

Pero, ni don Setephen ni nadie ha elaborado ninguna teoría acerca de la curvatura del universo físico en el que vivimos, ni ha dicho nada comprensible respecto a los agujeros negros que, de haber tal curvatura tampoco pudieran ser su puerta de entrada. No digo que no haya intentado su vida a demostrarlo. Digo que que no lo ha conseguido.

La Física corpuscular murió, en los tiempos de Newton, hace mucho. La Física del campo es la que, hoy, se ha demostrado como único camino para comprender la realidad física del universo en el que vivimos.

Yo no reprocho a Hawkins el que haya dedicado su vida a estudiar estas cosas pertenecientes a las Ciencias Naturales.

Le reprocho, empero, que, desde su pretendida autoridad académica, nos diga que debemos enfundar las pistolas porque los extraterrestres pueden ser hostiles.

¡Tanta Física y tanta Matemática para concluir en tamaña tontería!

Sigo:

Mi tesis en aquel escrito era señalar el optimismo y la alegría con la que la prensa y hasta muchos científicos tratan acerca del asunto de la posibilidad de que haya aparecido vida distinta de la que conocemos en la Tierra —no entro en si apareció aquí o lo hizo en un cometa o vaya usted a saber donde— en algún otro punto del Universo. En aquella tesis defendía la idea simple de que, desconociendo cómo apareció la vida que conocemos y desconociendo qué cantidad de casualidades hubo de darse para que aparecieran una cadena de ácido nucleico y, al mismo tiempo, la enzima replicasa que permite su duplicación, nada podemos decir acerca de la probabilidad de la aparición de otra vida distinta de la que conocemos.

Dicho de otro modo: el argumento de que hay miles de millones de planetas en miles de millones de galaxias y que, ante tamaña multitud, es casi una certeza probabilística que en alguno de ellos haya aparecido alguna otra forma de vida, a mí no me vale. Y no me vale, porque, desconociendo cuánta cantidad de circunstancias tuvo que darse al mismo tiempo para que apareciera la vida terrestre, muy bien pudiera ser que la probabilidad de su sucesión sea —pongo por ejemplo— de 10 elevado a menos cien mil billones de trillones, con lo cual, aunque la cifra de astros, en principio aptos para albergar la vida, sea de 10 elevado cien mil trillones, una simple división nos hace ver que tal posibilidad, no siendo una imposibilidad absoluta en lo teórico, lo es en lo probabilístico.

Tales reflexiones no impidieron ayer a los de Público dar a la prensa una noticia titulada 10 seres extraterrestres.

Como es lógico, todos nos hemos lanzado sobre ella pensando que, por fin, la Humanidad había encontrado diez seres extraterrestres.

Pues bien: no. Si se toman ustedes la molestia de leer la noticia —no les recomiendo que pierdan el tiempo en ello— verán que de lo único que se trata es de que los zoólogos y los botánicos siguen descubriendo especies hasta ahora desconocidas pero que son tan terrestres como ustedes y como yo. Es decir, siguen en la muy encomiable tarea de Lamark y de Linneo pero, ni por el forro, ha descubierto nadie diez seres extraterrestres.

Una manipulación más de Público, ésta en el campo aséptico de la ciencia pero no menos venenosa a la hora de envenenar nuestro pensamiento porque como, decía antes, el pensamiento interesado por el mundo que nos rodea, la Filosofía, es todo uno.

Y, pensándolo bien, para buscar a un extraterrestre, lo que se dice un extraterrestre plausible, ahí tienen ustedes a Zapatero, quien, proveniente de la misma cadena única de ADN de la que venimos todos y, más concretamente, de Valladolid, si no es extraterrestre, lo parece.

No es, pues, menester, que los de Público nos distraigan con tal o cual invertebrado hasta ahora desconocido por la Humanidad porque nada tiene que ver el tocino con la velocidad.

Vínculos:

10 seres extraterrestres. Manuel Ansede. Público.
Stephen Hawking habla acerca de la vida extraterrestre. De Conceptos Esparcidos.

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Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

24 mayo, 2011 a 12:40

4 comentarios

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  1. Has tocado mi fibra sensitiva…¿No dicen así los cursis, perdón?
    LLevo 58 años haciéndome la misma pregunta, porque yo tendría unos 4 cuando me preguntaba cosas que no se correspondían con mi edad y mi madre tenía que contestar con evasivas.
    Bien pues he visto un vídeo y lo pasaron por los documentales creo que era la 2Tv, en el que según los cálculos y teorías de Stephen Hawking, que nació el mismo día que yo, 7 años antes y él en ‘Oxford’ yo en ‘Salamanca’, pues decía que el vídeo mostraba la hipotética forma de vida de esos otros exoplanetas que por cálculo matemático tiene que haber muchos en condiciones como la Tierra o muy semejantes ya que hay tantos y tantos…y nos mostraba unos animalitos trepando por unas colinas con forma entre; jabalí, cerdo, elefante, oso hormiguero…sí, con una trompa que era muy ancha en el extremo y le hacía de ventosa para alimentarse extrayendo de las rocas algo que era su sustento, luego saltaban o casi volaban como los primeros Pterodáctilos o así, en definitiva, nada convincente aunque estuviera firmado por los mejores científicos de la materia.
    Yo puse un post por ahí en el que decía que me era muy difícil de entender la Teoría de la evolución y que también me era difícil la del Creacionismo, pero entre las dos me decanto por la segunda, quizá por comodidad, no lo sé. Pues un señor muy erudito me tildó de analfabeto y me dijo que tenía que leer más. Erró totalmente, porque aprendí a leer a los 4 años en una Biblia grande con ‘estampas’ y en la hoja del calendario del ‘Taco’ y en las fábulas de Samaniego y en los ‘Manuscritos’, es decir me adelanté a los otros niños en 3 años, porque tenía hermanos mayores y las tardes de invierno en los pueblos son muy largos y porque no había tele, ni en mi casa radio y mi madre era maestra de párvulos y teníamos una biblioteca heredada de mis abuelos que luego se regaló al Ayuntamiento, todo ésto se lo expliqué al hombre que me llamó analfabeto y no volvió a escribir. Si bien es verdad que después no tuve ese empuje intelectual y me quedé sin seguir ni carrera ni estudios superiores, mis padres no podían pagarme estudios, también empecé a no sacar excelentes notas en FP, sin embargo mis hijos me traen notables…cosas de la vida.-
    Bueno un abrazo y seguiremos indagando.-

    wenceslaoeduardo

    26 mayo, 2011 at 11:35

    • Me ha encantado tu comentario, Wenceslao, y me ha inspirado varias reflexiones.

      La primera es que somos casi paisanos pues, aunque no soy natural de allí, pasé mi infancia en el maravilloso Ciudad Rodrigo, lo cual me hace pensar, por ello y por motivos de edad, que, quizá, alguna vez nos viéramos en nuestra niñez. En todo caso, ¡quién nos iba a decir que, al cabo de los años mil, íbamos a estar discutiendo de estas cosas por estos foros!

      Sentimentalismos y recuerdos aparte y yendo al fondo del asunto, quiero decirte que debemos comprender, como lo ha entendido desde hace mucho (si no desde siempre) la Iglesia católica, que no hay contradicción, no la puede haber, entre la fe revelada y el conocimiento racional. En tanto ambas son intento noble del ser humano de conocer y de comprender la verdad en su totalidad y hasta donde pueden las fuerzas de su alma, no puede haber contradicción entre ellas.

      Lo expresó de una manera maravillosamente sencilla el beato Juan Pablo II en su encíclica ‘Fides et Ratio‘:

      “La fe y la razón son como las dos alas con las cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad.”

      No podemos prescindir de ninguna de ellas pues, si lo hacemos, sólo alcanzaremos un conocimiento parcial de la verdad; del Ser absoluto. Esto lo saben de sobra los verdaderos científicos quienes saben que el objeto de su estudio no es explicar el “qué”, ni el “para qué” ni el “por qué” sino, sencillamente, el “cómo” funciona el universo físico. Salirse de este límite para intentar responder a esas otras preguntas filosóficas -más fundamentales- es errar, como erró la Iglesia con Galileo o con Darwin.

      Como te digo, la Iglesia comprendió hace mucho este error suyo. Por contra, muchos científicos, excesivmente pagados de sí, siguen cayendo en nuestros días en ese error.

      La Teoría de la Evolución como, en general, todas las Ciencis Naturales, no es difícil de entender y, contra lo que piensan muchos, no es una antítesis del creacionismo. La Teoría de la Evolución es una apasionante explicación de cómo ha ido diversificándose la vida en la Tierra y ha ido apareciendo la multitud de especies vivas que la han poblado. Pero, y este es el fondo del asunto, la Teoría de la Evolución nos explica el desarrollo de la vida una vez apareceida, pero NADA NOS DICE ACERCA DE CÓMO APARECIÓ. No tiene, pues, nada que ver con el Creacionismo.

      Quizá, dentro de equis tiempo, la Ciencia nos pueda responder a esa pregunta. Hoy por hoy ha sido inacapaz de hacerlo y eso es lo que me extraña y ese es uno de mis argumentos, que he llamado “epistemológico”, no en contra de la posibilidad de vida extraterrestre, sino en contra de la banalidad y el “optimismo” con el que se trata este asunto.

      No puede haber contradicción ente la verdad absoluta y la verdad relativa del conocimiento racional humano. Éste puede equivocarse y de hecho se equivoca: el avance científico no es sino un repensar y poner en duda el conocimiento anterior y, en ese camino, se acerca a la verdad absoluta, pero nunca ha entrado ni puede entrar en contradicción con ella.

      Los católicos creemos que Dios creo de la nada todo aquello que alcanzamos a conocer por nuestros sentidos. En lo físico, dotó de leyes (que son las que los científicos van descubriendo) a este universo cognoscible por la razón humana para su funcionamiento y creemos que sólo muy raramente, interviene en ella a nuestros ojos (en lo que llamamos “milagros”) pero, una vez creado, deja que funcione conforme a esas leyes.

      Una idea simple, nos dirán los de “Público” o Peces-Barba. Pues sí, simple, pero el conocimiento científico no nos ha proporcionado ninguna respuesta mejor respecto a estas cosas y, por lo tanto, es legítimo que quienes, con mayores o menos luces, intentamos comprenderlas, pongamos muy en duda la certidumbre rotunda en la que vive “Público” o vive Peces-Barba.

      Quizá, uno de los grandes errores de nuestro tiempo esté en leer mucho lo que escriben cuatro petulantes y no leer nada lo que dicen los pontífices romanos.

      Resumiendo, Wenceslao: la ciencia conoce bien cómo han ido apareciendo las diversas especies en la Tierra pero no tiene ni idea de cómo apareció la vida dondequiera que apareciera. Y, no te calientes la cabeza: no hay contradicción entre la Teoría de la Evolución y el Creacionismo. Esta aparente contradicción la mantienen algunas iglesias protestantes, no la iglesia católica.

      Un abrazo.

  2. ¡Gracias por lo aclarado! Creo que debes escribir un libro en éste sentido, pues estás documentado, yo no valdría para tanto, pero he aquí a un primer comprador de tu hipotética obra, queda prometido.-
    -Lo que más me mosquea es lo del eslabón perdido, que no se haya encontrado ni una pista me hace pensar que la Teoría de la Evolución falla. Luego ya de mayor, leí casi todos los libros de Erik von Dániken y otros muy parecidos, compraba a menudo las revistas de pseudociencia, misterios, Conocer, Año Cero, montón de ellas también leí mucho sobre las pirámides de Egipto y tuve una echa de cartón en mi habitación, introduciendo en ella ciertos objetos y a cierta altura se alteraban las propiedades físicas tal como las conocemos, según un libro de una experta americana que ahora no recuerdo, en fín desde Jiménez del Oso hasta qué se yo divulgador científico me cargué en mi tiempo libre en busca de la verdad y estoy igual que estaba al principio, también he visto muchos vídeos de Carl Sagan otro divulgador, yo tengo que aferrarme a lo popular dado que no tengo estudios elevados como te digo, solo FP y no acabé ni la maestría Industrial de aquellos tiempos, luego dos cursos de UNED en ciencias y pare usté de contar, eso sí me he reciclado en mi empresa y recibí muchos cursos de autómatas programables y robótica en la cual me especialicé en los robots de pintado de carrocerías, esos que se ven en los anuncios pintando al Xsara Picasso de Citroen y ahí acaba todo, algo de informática y tal para manejar esos bichos, pero como soy un apasionado pues se me daba bien.
    Bueno no te aburro más, vamos a seguir buscando la verdad y eliminando Zotes con Z…jeje
    Un abrazo.-

    wenceslaoeduardo

    27 mayo, 2011 at 18:39

  3. He copiado la página Fides et Ratio y la he puesto en ‘favoritos’ la tengo que leer más despacio.-
    Gracias por la guía.-

    wenceslaoeduardo

    27 mayo, 2011 at 18:47


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