Conceptos esparcidos

Fidem qui perdit, perdere ultra nihil potest.

Los Campanilleros

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En la noche,
en la noche de la Nochebuena,
bajo las estrellas de la madrugá,
los pastores con sus campanillas
adoran al Niño que ha nacido ya.

Y, con devoción,
van tocando
zambombas, panderos,
cantándole coplas al Niño de Dios.

A la puerta de un rico avariento
llegó Jesucristo y limosna pidió,
y, en lugar de darle la limosna,
los perros que había se los azuzó.

Pero quiso Dios
que los perros al momento rabiaran
y el rico avariento
probe se quedó.

Si supieran,
el Rey de los Cielos,
la entrada que tuvo en Jerusalén,
que no tuvo carro ni calesa,
tan sólo un borrico
que alquilao fue:

Quiso demostrar
que las puertas benditas del Cielo
tan sólo las abre la santa humildad.

Composición original: Manuel Serrapí Sánchez (Niño Ricardo)
Intérprete Diana Navarro

Vínculos:
Campanilleros.

Otras Versiones:
      Rocío Cortés.
      Se llama la copla.
      Niña de la Puebla, 1.
      Niña de la puebla, 2.

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Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

17 diciembre, 2010 a 10:49

Publicado en Canciones

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