Conceptos esparcidos

Fidem qui perdit, perdere ultra nihil potest.

Estampa de estío

with 4 comments

 
 
Mis poemas
 
 
Estampa de estío

 

Tamiza el visillo
la luz de la tarde,
destila la estancia,
de estío, el sopor.

En coqueto vaso
que dejó el acaso
en una repisa
del aparador,
cortada, caída,
dormita la flor.

En una butaca,
la niña, tendida,
gentil, presumida,
que guarda en el seno
secretos de amor,
la mira aburrida
y lleva, perdida,
la mente a su amor.

Frente a la butaca,
pintado en un lienzo,
arcaico, elegante,
se planta un señor
que luce un bigote
y lleva una espada
caída, arrastrada,
y mira, sonriente
y un poco cargante,
a la bella niña
que sigue caída,
preciosa, indolente
y casi dormida
sobre el butacón.

En la mesa, el gato
de pelo sedoso
y mover unduoso,
con un cascabel
y un lazo de raso
que le da calor,
entorna los ojos
y mira al señor
que mira a la niña,
que mira a la flor,
que, blanda, declina
en el bello vaso,
sobre la repisa
del aparador.

***

De Mis Poemas, c. 1995
Carlos Muñoz-Caravaca Ortega.

 

Creo que pocos poemas escribí animado de espíritu lírico. La mayoría no fueron sino ejercicios, intentos de emular la rima y el metro de los grandes de la literatura española. Siempre he pensado que el arte es muy poco de inspiración y un mucho de paciencia china y la mayoría de mis poemas no nacieron, ni mucho menos, como los voy presentando aquí sino de un trabajo machacón mediante el que hoy cambiaba una palabra, mañana un verso entero o a la semana siguiente una coma. Tras ello los dejaba dormir en un cajón, meses, años, pues pienso, igualmente, que al trabajo artístico se le debe dejar reposar para ver si resiste o no el paso del tiempo. Nada, pues, más alejado de mi concepción de la poesía que el arrebato lírico ni, mucho menos, la mera escritura en renglones cortos de sentimientos comunes, manidos de manera desangelada y sin miramiento alguno, no ya con la rima ni el metro, sino hacia el tropo más pobre.

Este que aquí presento, sin embargo, fue de los pocos que escribí de corrido y prácticamente como aquí aparece. Siempre he pensado, no obstante, que se inspira lejanamente en el poema de José María Pemán titulado Siesta de Puerta Tierra. Valgan ambos, salvando todas las distancias con el genio de Pemán, de sonsonete que acompañe los calores estivales que padecemos estos días.

Vínculos:

Siesta de Puerta Tierra. José María Pemán.

Volver a Mis Poemas.

© Carlos Muñoz-Caravaca Ortega.

Add to FacebookAdd to DiggAdd to Del.icio.usAdd to StumbleuponAdd to RedditAdd to BlinklistAdd to TwitterAdd to TechnoratiAdd to Yahoo BuzzAdd to Newsvine

Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

5 agosto, 2009 a 9:03

Publicado en Mis poemas, Poesía

Tagged with ,

4 comentarios

Subscribe to comments with RSS.

  1. Estampa de estío

    Sol hecho agua, el mar
    dormita, como un viejo monstruo…
    Lejos, entre la bruma.
    Las costas son de ópalo.

    Trae el viento marino olor a islas
    verdes, visión de trópico,
    con mujeres desnudas.
    negras bajo el caobal agrio de loros…

    Muere la tarde. El cielo
    Es de un cobre amarillo suntuoso…
    Bandadas tristes van
    hacia un jardín ilusionado y roto.

    Hay una claridad de mundos áureos
    en lo infinito…
    Rojo
    de velas, un navío.
    se pierde en el oriente melancólico

    Juan Ramón Jimenez

    Hoy, estaba clasificando libros por que estoy haciendo una mudanza. Revisé uno dando una ojeada y encontré un minicorte de un periódico entre las páginas del mismo. Encontré dos poemas en ese papelito de diario, de seguro era una sección donde los lectores enviaban poemas para que sean publicados, cuestión que busqué en google “Estampa de estío” ya que el otro poema se llamaba “Se querían”. Me llama la atención que tenga el mismo nombre. Lamentablemente en el recorte solo está el poema, no conozco la fecha ni el periódico, pero sé que es de La Plata, Buenos Aires, Argentina ya que ese libro estaba en un departamento de mi tía en esa ciudad que murió ya hace uno años y del otro lado del papelito -que no debe ser de mas de 5 cmm- dice algo de Villa Elisa -Localidad de la Ciudad de La Plata-.

    Pablo

    15 agosto, 2011 at 0:58

  2. Qué poema más sonoro y rítmico, en versos sextasílabos que para mí son difíciles de manejar. En poesía prefiero los números impares: cinco, siete, once.
    Con tu permiso, copio esta “Estampa de estío” para publicarla el viernes próximo en mi blog. La fecha es la idónea.
    Estoy de acuerdo en que en el arte, como en todo, hay mucho de dedicación. Ciertamente el trabajo obra milagros. Dicho esto, añado que yo creo en la inspiración (que no es sólo una cierta predisposición de ánimo como algunos piensan). Es ella quien, como mínimo, suministra el primer verso del poema o esa idea que queda revoloteando o flotando en el espíritu. Luego, ni que decir tiene, hay que trabajar el verso o desarrollar la idea. Cordialmente.

    Antonio Pavón

    19 agosto, 2012 at 12:20

    • Agradezco mucho tu comentario, Antonio.
      Me resulta curioso tu gusto por el metro de sílabas impares. No había reflexionado sobre el asunto más allá de la diferencia entre el arte mayor y el menor.
      Respecto a lo de la “inspiración”, el “estro”, no tomes, por favor, al pie de la letra lo que digo. Tengo el defecto de ser excesivamente tajante, excesivamente maximalista en mis afirmaciones.
      Por supuesto, la inspiración es tan necesaria en cualquier obra de arte como el oro lo es al mejor orífice que, sin él, nada podría hacer; nada podría conseguir.
      La inspiración es imprescindible para el artista.
      Cuando dije, más arriba, “siempre he pensado que el arte es muy poco de inspiración y un mucho de paciencia china” no iba por ahí; no pretendía decir que la inspiración artística no fuera necesaria a la obra de arte.
      Pretendiía, más bien, combatir el culto que hoy se hace a la persona del artista (o presunto artista) frente a su obra.
      Si bien siempre se ha respetado y reconocido al artista, también siempre, hasta nuestros días, lo que ha importado ha sido no tanto su persona como su obra.
      Hoy, a mi parecer, sucede al contrario: cualquiera que se haga con un nombre puede publicar cualquier cosa y el vulgo la venerará como obra de arte (aunque no la lea). Ejemplos recientes y que se me vengan ahora a la cabeza los tienes en Neruda o en Juan Luis Cebrián.
      Pero es que, hay más: esta concepción equivocada de la obra de arte y esta hipertrofia de la persona del presunto artista hace, como he dicho en alguna ocasión, que cualquier niñita enamorada hilvane sus “sentimientos comunes, manidos de manera desangelada, escritos en renglones cortos” y diga que es poetisa. O niñito, me da lo mismo. Las “páginas de ‘poesía'” de “Internet” están llenas de esta peste y, lo que es peor: el común de las gentes entiende esto como poesía y, sin embargo ¿Cuántos de ellos han leído, más allá de su primera estrofa, el “A las ruinas de Itálica” pongo por ejemplo?
      La inspiración, repito, es necesaria. Pero tampoco es necesario que provenga, al menos toda ella, del interior del artista. Acabo de publicar en este mismo ‘blog’ la segunda parte de La Fundación del monasterio de El Escorial, de fray José de Sigüenza. En ella se extiende en mil explicaciones de la pintura de Miguel Ángel, El Bosco, El “Mudo” y otros menos conocidos. Es indudable el “genio” de estos pintores pero… su inspiración ¿cuál era? ¿les venía de dentro de sus personas o les venía de fuera, del sentimiento religioso, del catolicismo impetante?
      ¿Cuántas de estas obras que hoy consideramos -y lo son- obras maestras inmortales no fueron sino encargos de un mecenas a un artista que tenía genio y habilidad para crearlas?
      Todas estas ideas me rondaban por la cabeza cuando dije aquello de que “el arte es muy poco de inspiración y un mucho de paciencia china”.
      En mi caso, insisto en ello, lo poco de mérito que yo haya podido escribir creo que se lo debo, no tanto a mi inspiración cuanto al celo de mis mayores quienes, cuando niño, me hicieron memorizar lo que entonces se llamaba “Poesía para niños”. Así entraron en mi alma el sentido del metro y de la rima castellanos.
      Repito que agradezco tu comentario y tu intención de publicar en tu ‘blog’ este poema.
      Un abrazo.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s