Conceptos esparcidos

Fidem qui perdit, perdere ultra nihil potest.

Nonagésimo aniversario de la Consagración de España al Sagrado Corazón

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Sagrado Corazón de Jesús

 Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío 

 

Tras el precedente que la jerarquía católica española sentó hace tres años en su Instrucción Pastoral titulada Orientaciones morales ante la situación actual de España, ayer, el catolicismo español, fiel a su responsabilidad de velar por el bien espiritual que España significa, tuvo el gozo inmenso de presenciar la celebración del nonagésimo aniversario de la consagración que el rey Alfonso XIII hiciera, en 1919, de ella al Sagrado Corazón de Jesús.

La Iglesia católica española ha tenido el grandísimo acierto de recordar esta efeméride, en los momentos tristísimos que vivimos, mediante una bellísima Eucaristía concelebrada por:

Monseñor Antonio María S.R.E. Cardinalis Rouco Varela, presidente de la Conferencia Episcopal española,

Monseñor Manuel Monteiro de Casco, Nuncio de SS en España y Andorra,

Monseñor Antonio S.R.E. Cardinalis Cañizares Llovera, Cardenal Prefecto de la Congregación para el Culto Divino,

Monseñor Carlos Osoro Sierra, Arzobispo de Valencia,

Monseñor Francisco Gil Hellín, Arzobispo de Burgos,

Monseñor Francisco Pérez González, Arzobispo de Pamplona,

Monseñor Santiago García Aracil, Arzobispo de Mérida-Badajoz,

Monseñor Agustín S.R.E. Cardinalis García-Gasco, Arzobispo Emérito de Valencia,

Monseñor Joaquín López de Andújar, Obispo de Getafe,

Monseñor Juan Antonio Reig Plá, Obispo de Alcalá de Henares,

Monseñor Jesús Esteban Catalá Ibáñez, Obispo de Malága,

Monseñor Gregorio Martínez Sacristán, Obispo de Zamora,

Monseñor Francisco Cerro Chaves, Obispo de Coria-Cáceres,

Monseñor José Ignacio Munilla Aguirre, Obispo de Palencia,

Monseñor Ángel Rubio Castro, Obispo de Segovia,

Monseñor Amadeo Rodríguez Magro, Obispo de Plasencia,

Monseñor Joan Enric Vives Sicilia, Obispo de La Seo d’Urgel,

Monseñor Ramón del Hoyo López, Obispo de Jaén,

Monseñor Fidel Herráez Vegas, Obispo Auxiliar de Madrid,

Monseñor César Augusto Franco Martínez, Obispo Auxiliar de Madrid,

Monseñor Juan Antonio Martínez Camino, s.j., Obispo Auxiliar de Madrid y

Monseñor Rafael Zornoza Boy, Obispo Auxiliar de Getafe.

***

Desde nuestra fe, la Iglesia católica española, entroncada en la Iglesia católica universal, a través de la belleza sobria de su liturgia y mediante las palabras, respaldadas por milenios de sabiduría y de prudencia, de monseñor Rouco Varela, que debemos leer en su homilía y en la hermosísima oración de consagración, vuelve a consagrar a España al Sagrado Corazón de Jesús.

Dejo aquí un amplio aparato documental, tanto de la primera consagración como de esta conmemoración de ayer y, aunque quiero seguir estudiando el asunto, muy poco tengo que decir ahora fuera de expresar mi alegría y mi esperanza de que de este acto sólo podemos esperar bien para España y para la humanidad entera.

Pero de lo poco que pueda yo añadir a ello sí quiero enunciar aquí dos pensamientos:

En primer lugar, este acto, como tan bien ha expresado el señor cardenal, no es un acto de enfrentamiento sino de conciliación. Si en su homilía nos asegura que “tenemos la certeza de que el camino de la descristianización no conduce a ningún futuro de salvación ni de verdadera felicidad para el hombre” y duda tantísimo de que podamos encontrar “un futuro pleno de los bienes que constituyen y aseguran la dignidad de la persona” si abandonamos la fe de nuestros mayores, en su hermosísima oración de consagración, no invoca al Sagrado Corazón para que reine sólo sobre los “hijos fieles que jamás se han alejado de Él” sino, también, de los hijos pródigos que por “seducción del error o por espíritu de discordia” viven de Él separados.

Esta ponderación, esta mesura de nuestros pastores, que tiene detrás, como decía antes, milenios de sabiduría, nos hace reflexionar a sus ovejas que, quizá, en las formas hemos sido demasiado destemplados con nuestros enemigos, sobre todo en estos últimos tiempos de tanta turbación, de tanta discordia y de tan graves enfrentamientos.

Traspasado mi corazón por estas palabras como la lanza del centurión atravesó la del Sagrado Corazón de Jesús, pido perdón por la destemplanza, acritud o desabrimiento que yo haya podido tener hasta aquí al hablar de mis enemigos, enemigos que no lo son en sus personas sino en su doctrina.

El segundo pensamiento que quisiera dejar aquí afirmado es la pena que me ha causado ver la ausencia notable y sensible del rey de España en esta conmemoración de la consagración que su abuelo, don Alfonso XIII, hiciera de España al Sagrado Corazón. Otra veces he manifestado la imposibilidad que tengo de entender a España sin los dos pilares fundamentales que la han creado: la religión católica y la monarquía.

Ayer, la jerarquía y los fieles católicos supieron aprovechar de manera maravillosa los noventa años de la consagración para celebrar este acto pertinentísimo en los momentos que vivimos.

La monarquía no. La monarquía, ayer, brilló por su ausencia en el Cerro de los Ángeles.

Desde ayer tenemos por delante diez años de oración al Sagrado Corazón de Jesús para alabarle y para pedirle que, cuando se celebre el primer centenario, tengamos el gozo de ver al rey de España en el sitio que le corresponde en tan grandioso acto y el de ver el corazón de nuestros enemigos ablandado y llenado, al menos, de algún espíritu de comprensión y de conciliación.

 

Oración de consagración

 

«Hijo eterno de Dios y Redentor del mundo, Jesús bueno, Tú, que al hacerte hombre te has unido en cierto modo a todo hombre y nos has amado con tu corazón humano, míranos postrados ante tu altar. Tuyos somos y tuyos queremos ser y, para vivir más estrechamente unidos a Ti, todos y cada uno nos consagramos hoy a tu Sagrado Corazón.
De tu corazón traspasado brota el Amor de Dios hecho allí visible para nosotros y revelado para suscitar nuestro amor. Ante la generación del nuevo milenio, tan esperanzada y tan temerosa al mismo tiempo, la Iglesia da testimonio de la misericordia encarnada de Dios dirigiéndose a tu Corazón.

Muchos, por desgracia, nunca te han conocido; muchos, despreciando tus mandamientos, te han abandonado. Jesús misericordioso, compadécete de todos y atráelos a tu Corazón. Señor, sé Rey, no sólo de los hijos fieles que jamás se han alejado de Ti sino, también, de los hijos pródigos que te han dejado. Haz que vuelvan pronto a la casa paterna para que no perezcan de hambre y de miseria. Sé Rey de aquellos que, por seducción del error o por espíritu de discordia, viven separados de Ti: devuélvelos al puerto de la verdad y a la unidad de la Fe para que pronto se forme un solo rebaño de un solo pastor.

Concede, Señor, libertad a tu Iglesia; otorga a todos los pueblos y, en particular, a España, la paz y la justicia. Que del uno al otro extremo de la tierra no resuene sino esta voz:

Bendito sea el Corazón divino, causa de nuestra salvación.

A Él la gloria y el honor por los siglos de los siglos.

Amén.»

Vínculos:

Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús, I. Biografía del Venerable Padre Francisco de Hoyos.
Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús, II. Biografía del Venerable Padre Francisco de Hoyos.
Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús, III. Biografía del Venerable Padre Francisco de Hoyos.
Miserentissimus Redemptor. Carta encíclica sobre la expiación que todos deben al Sagrado Corazón de Jesús. Pío XI. 8 de mayo de 1928.
Haurietis Aquas. Encíclica sobre el culto al Sagrado Corazón de Jesús. Pío XII. 15 de mayo de 1956.
50º aniversario de la Encíclica Haurietis Aquas de Pío XII. Edward McNamara, profesor de Teología en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma.
Sagrado Corazón de Jesús. Aciprensa.
Sagrado Corazón de Jesús. Devocionario Católico.
Homilía en la renovación de la Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús. ZENIT: el mundo visto desde Roma.
El Cardenal Rouco y la renovación de la consagración al Sagrado Corazón. ZENIT: el mundo visto desde Roma.
Orientaciones morales ante la situación actual de España. Instrucción Pastoral de la LXXXVIII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española.
Canto: Cantemos al Amor de los amores, Himno para la adoración del Santísimo Sacramento que se cantó durante la Comunión:
         
Cantemos al Amor de los Amores, vs. 1. Youtube.
         
Cantemos al Amor de los Amores, vs. 2. Coros de la Orotava. Youtube.
          Cantemos al Amor de los Amores. Youtube.

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Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

22 junio, 2009 a 7:25

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