Conceptos esparcidos

Fidem qui perdit, perdere ultra nihil potest.

Tolerancia, transigencia y franciscana paciencia

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Mis poemas
 
 
Tolerancia, transigencia y franciscana paciencia

 

El odio al pecado está en razón inversa del odio al pecador.
Miguel de Unamuno.

Corregir al que yerra.
Sufrir con paciencia las flaquezas de nuestros prójimos.
Tercera y sexta obras de misericordia espirituales.

…y al prójimo como a ti mismo.

 

 

Transigencia y tolerancia,
tolerancia y transigencia;
pilares del Catecismo
y basa de la doctrina
del Sacro Liberalismo.

Tolerancia y transigencia:
es solecismo
que disuelve la conciencia;
aunque moleste, lo pienso,
y si lo pienso, lo digo,
y si le disgusta a alguno,
que le eche azúcar al trigo.

Tolerancia y transigencia,
salvo para lo que digan
Nuestra Señora la Ciencia,
la Santísima Razón
o Nuestro Padre el Dinero,
las tres personas distintas
que hacen un Dios verdadero.

Tolerancia y transigencia;
transigencia e inmutancia;
inmutancia e indolencia;
indolencia y cerramiento;
cerramiento y egoísmo,
y ser tú mismo
para ser como son todos:
transigentes,
tolerantes,
inmutables
e indolentes;
copias del mismo patrón
que ha cortado el Catecismo
del Santo Liberalismo
y dicta la televisión.

Ser tú mismo y no cuidar
de que puedes ser mejor,
pues ser mejor es fascista
y es mejor no jorobar.

Ser tú mismo y no cuidar
de lo que sean los otros,
pues que te viene muy bien
que ellos sean lo que son:

transigentes,
tolerantes,
inmutables
e indolentes;

incapaces de indignarse
mientras no se lo señalen,
porque indignarse está feo
si no se ha enfadado antes
el Parlamento Europeo.

Tolerancia y cerramiento
para hacerte una atalaya,
levantarte una muralla
y excavarte un abismo
que te ciña en derredor
y adonde nadie se meta
a turbar tu egocentrismo,
que tú te estás bien contigo
y no precisas doctrina
para poder ser tú mismo.

Transigencia, tolerancia
y poquísima vergüenza,
mas mucho miedo de hablar
salvo que no digas nada,
que es mejor quedar callado
y mirar para otro lado,
que tener que lamentar
luego, por haber hablado,
que te indiquen con el dedo:

mejor es no molestar
e ir a raparse las plumas,
e ir a lijarse los callos,
que te los pueden pisar
y, o te tienes que callar,
o ya la hemos ensuciado.

Tolerancia y mucha flema,
y no asombrarse de nada
que, aunque llueva para arriba,
inmutarse queda feo
si no miras que se inmuta
el flemático europeo.

Transigencia y tolerancia;
tolerancia y transigencia,
y si, en las venas,
te queda humor diz que humano:
transigencia, tolerancia
y franciscana paciencia.

***

 

De Mis Poemas, c. 1995
Carlos Muñoz-Caravaca Ortega.

Este poema lo escribí hará como diez años en un entorno político muy distinto del que nos rodea hoy pero que, en cierta medida, lo presagiaba. Preparando, últimamente, la publicación de mis poemas, inéditos en gran parte a excepción de los que lo fueron en la revista Milenio, gaceta del Círculo de Amigos de la Poesía de Valencia, me ha parecido bien traerlo a colación en estos blogs que uno, que ya no va teniendo la cabeza como la tenía, tiene medio olvidados. Perdóneseme lo que en ello haya de vanagloria.

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© del poema, Carlos Muñoz-Caravaca Ortega.

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Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

20 enero, 2009 a 21:37

Publicado en Mis poemas, Poesía

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