Conceptos esparcidos

Fidem qui perdit, perdere ultra nihil potest.

El día de hoy

with one comment

 

i

El día de hoy

 

El de hoy será día señalado en la Historia reciente de España y merece la pena que le dediquemos alguna atención y la plasmemos en nuestra memoria porque, sea cual vaya a ser el devenir de esa Historia −que, con unidad política o sin ella, va a seguir existiendo y desarrollándose por mucho que a algunos les pese−, esta fecha va a marcar en él un punto de inflexión.

El día de hoy ha venido marcado por el juicio penal que don Alberto Ruiz Gallardón ha promovido contra don Federico Jiménez Losantos so capa de sentirse el primero insultado por el segundo y de buscar mediante él en la Justicia el restablecimiento de su honra que entiende dañada por las palabras y opiniones de don Federico.

Me dirán ustedes y ¿cómo un asunto particular entre dos señores que, al fin, no va más allá del ¡uy, lo que me ha dicho! lo considera usted día señalado en la Historia de España?

La pregunta es retórica pues todos sabemos por donde andan las cosas, pero me sirve para centrarlas, recapitularlas y exponerlas.

Hoy, el juicio contra Jiménez Losantos y el revuelo que se ha armado a su alrededor nos sirven para detenernos a reflexionar y a recapacitar sobre unos hechos que ya sabíamos de sobra y sobre otros que no sabíamos tan de sobra pero que nos veníamos oliendo. A saber:

1.      En España viene desarrollándose por parte de la izquierda la tentativa de instaurar un pensamiento único.

2.      A esa intención le molestan todavía unas pocas voces y, entre ellas, muy especialmente, la del señor Losantos.

3.      Hay un evidente ánimo por parte de esta izquierda, desde hace mucho, de hacer callar a estas voces.

4.      La vía utilizada por la izquierda para acallarlas, dado que no pueden, lisa y llanamente censurarlas, es decir que crispan e insultan.

5.      Hasta hoy nos quedaba la esperanza, a los que nos oponemos a este ataque de la izquierda, de tener una agarradera en el Partido Popular que hoy se ha perdido definitivamente cuando, al tiempo que Gallardón farfullaba de manera vergonzosa ante la juez y la mayoría del partido callaba de manera aún más vergonzosa, este partido se desplomaba en las encuestas de intención de voto.

6.      Los enemigos se han lanzado a agarrar a la ocasión por los pelos y, a la voz de todos a una, se han apresurado −quizá en demasía− a incidir en la intención que enuncié en los puntos primero, segundo, tercero y cuarto que preceden a éste. Así, Pepiño Blanco se ha apresurado a pedir, una vez más, a la Conferencia Episcopal que eche a Jiménez Losantos de la COPE al tiempo que el juez Baltasar Garzón ni se ha podido aguantar las ganas ni ha tenido la prudencia de estarse callado mientras su colega reflexiona la sentencia y ha acusado a Federico Jiménez Losantos de utilizar a la COPE “no para informar sino para insultar.”

ii

Falacias y trampas

 

Como la intención última de toda esta gente no es ni erradicar los insultos, ni fomentar las buenas maneras ni restaurar la honra de nadie sino, como dije antes, lisa y llanamente, hacer que deje de oírse en España una opinión que les molesta, han de recurrir a varias falacias.

La primera es que Federico Jiménez Losantos utiliza la COPE para insultar. Ya veremos lo que dice la juez en este caso concreto pero no lo entiendo yo así. El verbo de don Federico es contundente y no digo que don Federico no haya cometido en algún momento concreto algún exceso verbal por el que alguien se haya sentido herido e insultado en lo personal pero, tal y como está el debate político en España, por ese motivo nos tendrían que procesar a casi todos los que nos atrevemos a hablar de política, empezando por la ministra de la Igualdad, doña Bibiana Aído que no tuvo mayor empacho en tildar de loco al señor Berlusconi hace unos días y, quizá, con la excepción de don Pedro J. Ramírez quien tiene la inmensa virtud de acompañar un verbo preciso y contundente con una circunspección admirable, pero no todos somos como don Pedro.

El asunto este del insulto por parte los socialistas es grotesco y parecería hasta gracioso si no anduviera resultando tan siniestro y peligroso.

Lo he dicho mil veces: desde los tiempos en los que el señor Guerra llamaba al señor Suárez tahúr del Mississipi con tanta gracia hasta que comenzó la legislatura Zapatero, el socialismo y la izquierda en general se han dirigido a nosotros, colectiva y personalmente, en los términos más insultantes. Desde fascistas a genocidas pasando por fachas, casposos, cavernícolas, cutres, pajilleros, reprimidos, puteros, siniestros, etc., etc., nos han dicho de todo durante treinta años y nos lo van a seguir diciendo.

¿Qué es lo que sucede? Sucede que, hasta que llegó Zapatero al poder teníamos la prudencia de no prestar oídos a estas necedades y no contestarles en sus mismos términos. De entonces a acá les hemos ido perdiendo el miedo y les estamos empezando a contestar en parecidos términos −aunque con bastante mayor clase y de manera bastante más razonada− y de ahí que, estupefactos, hayan ido a caer en la cuenta de qué cosa es el insulto y cuando lo ven dirigido a ellos no les resulte tan gracioso.

No se entienda por lo que acabo de decir ni que yo defienda el insulto como arma dialéctica ni que esté admitiendo que el señor Losantos haya insultado a Gallardón en este caso concreto.

Soy el primero en deplorar el tono del debate político que existe en nuestra patria pero, como digo, el que la izquierda utilice el argumento del insulto para intentar cerrar una cadena de radio y callar una voz que les molesta, cuando ella lleva más de treinta años empleándolo y mientras en España se queman retratos de los reyes en Ayuntamientos dirigidos por ellos, se publican caricaturas groseras y obscenas de los Príncipes de Asturias o existen seres como Rubianes, a quien reciben con alfombra en la televisión pública catalana, o seres como Anido, que dirigen la SER, sin que a nadie se nos ocurra pedir ni que cierren la televisión catalana ni que cierren la SER, resulta, además de indignante, espeluznante si, al fin, acaban teniendo éxito en su tergiversación y con tal argumento nos hacen, efectivamente, callar a todos.

La segunda falacia que utilizan es la de decir que don Federico crispa desde la COPE.

A ello se debe de contestar de dos formas.

En primer lugar afirmando lo que hace apenas diez años no necesitaba ni decirse pero que hoy, en el mundo orwelliano de Zapatero es menester hacerlo:

Ni el pensamiento delinque, ni el pensamiento crispa. En todo caso, si el pensamiento crispa a alguien, la culpa la tendrá ese alguien que se crispa cuando escucha pensamientos que le disgustan y con ello sólo demuestra la intolerancia del suyo, pero no del que lo emite porque, si no fuera así, tendríamos que llegar a la conclusión de que no podemos hablar por si crispamos al vecino de enfrente ¡vamos, digo yo!

Vemos como, hoy, la vieja frase liberal de no estoy de acuerdo con lo que usted dice pero daría mi vida por que siguiera usted teniendo derecho a decirlo ha pasado a la historia en España y vemos como la izquierda está intentando cerrar cadenas de radio y callar voces que crispan.

En segundo lugar, diciéndoles a toda esta caterva que a mí, por ejemplo, me crispa Rubianes, me crispa Anido, me crispa doña Bibiana, me crispa la SER, me crispa El País y no por ello postulo ni que les pongan un bozal a los primeros ni que cierren a los segundos: sencillamente, me aguanto, soporto su pensamiento y me limito a contestarles cuando me veo en condiciones y de humor para ello.

En resumidas cuentas, el asunto este de la crispación viene a ser como lo del insulto: ellos pueden insultar, nosotros no. Nosotros crispamos; ellos no y, si nos crispan nos tenemos que aguantar.

Así vamos.

iii

El PP

 

Caminando como nos llevan por esta senda orwelliana que nos va a conducir al imperio del silencio de los corderos, teníamos hasta hace poco, como única estructura política que se opusiera a semejante degeneración de la vida pública al Partido Popular.

Hoy nos hemos dado cuenta de que el Partido Popular tampoco nos sirve ya para ello. Mientras uno de sus próceres, el señor Gallardón ha entrado de hoz y coz y de manera tan vergonzosa a utilizar la misma táctica que la izquierda para alcanzar sus mismos fines, la mayoría de sus conmilitones, con honrosas excepciones, ha preferido silbar y mirar hacia otra parte.

Hoy nos hemos dado cuenta (al menos yo, que soy bastante tardo) de que hay que crear y estructurar otra derecha que intente salvar lo salvable de este desastre y que intente rescatarnos del silencio ovejuno para devolvernos la dignidad de ciudadanos y para devolvernos la confianza en que en los años vamos a poder seguir hablando y vamos a poder seguir expresando nuestro pensamiento.

 

iv

Dos cartas abiertas

 

Así, al menos para mí, hoy es un día importante en la Historia de España. He querido con estas líneas dejar señalada su fecha y me he tomado la libertad de dirigir dos cartas abiertas a sendos protagonistas de este día, cartas que andan por los foros de Libertad Digital y que reproduzco aquí.

 

v

Carta abierta al señor Jiménez Losantos

 

Don Federico, aunque todo lo que pueda yo decirle aquí va a ser redundante y repetitivo de lo que ya tantos españoles han dicho, no quiero dejar pasar este trance en el que usted se halla sin darle testimonio de mi apoyo y de mi solidaridad, entre otras cosas, porque en ese trance no está sólo usted sino que nos atañe a todos nosotros y, como usted dice hay que hacer afirmación constante de nuestro compromiso moral frente a la vileza política.

Perdidas las pasadas elecciones legislativas pensábamos los inocentes, y ello nos servía de algún consuelo, que lo que nos deparaba el futuro eran cuatro años más de lucha contra la degradación política y social que está llevando a cabo el PSOE, cuatro años más de lucha al lado del partido que durante el infame cuatrienio anterior había servido de único dique a esta ofensiva socialista.

En las últimas semanas hemos andado confundidos por los movimientos de este partido, el PP y resistiéndonos a creer, cada vez más contra la evidencia, que también él estaba siendo abducido por el movimiento que comenzó Zapatero hace años.

La imagen del juicio que ha promovido Gallardón contra usted es lo suficientemente elocuente como para que nos demos cuenta de que ya no hay más evidencia contra la que luchar y de que salta a la vista que es ese, precisamente, el camino que va a seguir el PP.

Parece mentira que Gallardón haya tenido el valor promover contra usted un juicio penal por una chuminada tan grande (como si la España de hoy fuera Versalles) y, además, tan poco fundada.

Parece mentira pero lo hemos llegado a ver con nuestros propios ojos.

Tiene usted razón: es evidente que Gallardón no está litigando por su honor sino utilizando la Justicia como maniobra política. Se nos hace evidente tanto por lo escaso de la base que tiene la querella como por la comparación de la imagen de un Gallardón sumamente incómodo, y yo hasta diría que avergonzado, con la suya de usted, firme, clara y serena. Son las imágenes de un hombre al que se le nota su mala conciencia frente a otro que la tiene muy tranquila, sea cual sea la sentencia que resulte de todo esto.

Yo no acabo de estar de acuerdo con usted en su adscripción incondicional al liberalismo (las cosas me parecen más complicadas) pero sí en su defensa de la libertad individual y he decirle que si no fuera por los pocos hombres como usted, el señor Ramírez, el señor Alcaraz o el señor Herrero, todos habríamos sido ya víctimas de la abducción zapateril.

Sea cual sea la sentencia, la va a ganar usted. Esperemos que sea absolutoria por que podamos seguir teniendo un asomo de confianza en la Justicia pero, si no lo es, la ignominia y la vergüenza van a manchar a muchos empezando por el mismo Gallardón. No es menester esperar a esa sentencia: sea cual sea, Gallardón ya no va a pintar nada en la política tras el espectáculo que ha tenido la indecencia de presentar ante nuestros ojos.

Nada más: ánimo y, si no se ha lanzado ya la idea (que supongo que sí) la lanzo aquí ahora: a abrir una cuenta corriente para que todos podamos contribuir a pagar la multa y la satisfacción económica con la que le sancionen a usted y con la que Gallardón vea reestablecido su honor y que este señor se meta el dinero por donde le quepa.

Suyo,

Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

 

vi

Carta abierta al juez Garzón

 

¿Me quiere decir este ‘juez’ (el entrecomillado expresa mi asombro al ver juntas la palabra ‘juez’, que entraña imparcialidad, con la parcialidad manifiesta de usted), me quiere decir por qué el señor Losantos no puede insultar desde la COPE y el Gran Wioming sí puede hacerlo desde La Sexta? ¿Me puede explicar por qué le molestan tanto los insultos de Losantos desde la COPE y no dice nada de los insultos a las personas y a la inteligencia de Caiga quien caiga? ¿Me puede explicar este ‘juez’ por qué coño se mete a tomar partido político desde su judicial magistratura en vez de andar estudiando las vías legales para procesar al presidente de Venezuela, Chávez, por los evidentes indicios de colaboración, ayuda y auxilio a las FARC? ¿Me puede explicar por qué es tan gallo con ancianos como Pinochet y calla como un muerto ante asesinatos y secuestros que se están cometiendo hoy y ahora por un movimiento terrorista como las FARC al que presuntamente ayuda Chávez? ¿Me puede tranquilizar acerca de la intranquilidad que me produce el hecho de que yo pueda verme el día de mañana ‘juzgado’ por usted por un delito de opinión mía?

Señor Garzón: si a usted, lo que le pide el cuerpo es entrar en el debate político, hágame el favor de pedir una excedencia ad calendas grecas de su magitratura o un permiso sin sueldo o lo que mejor le acomode, y, si no, cállese y adopte la gravedad, circunspección y ecuanimidad que todos esperamos de un magistrado.

A usted, por lo que se ve, le gustan las ‘chocotajás’ más que un lápiz a un tonto pero comprenda que eso no cuadra con la imagen que tenemos los ciudadanos de la judicatura. Al menos, de la Judicatura anterior a Zapatero. Yo comprendo que el torbellino este de Internet nos arrastre a todos hacia la verborrea y comprendo que lo que acaba usted de decir lo podría haber dicho cualquier papanatas en cualquier foro. Pero recuerde que es usted juez y debe de disimular sus visceralidades.

Item más: me quiere usted hacer el favor, siendo como es ‘juez’ y, además, ‘juez’ estrella, de tener la pulcritud de estarse callado para no influir, ni por lo más remoto, en la labor de su colega de usted que es la que nos tiene que decir si el señor Losantos ha insultado o no ha insultado a Gallardón y que, en estos momentos, está reflexionando sobre ello e intertando dar un fundamento jurídico a su sentencia?

Suyo,

Carlos Muñoz-Caravaca Ortega.

 addenda

 

Escritas las líneas anteriores, mi amigo Alcides de Libertad Digital, me hace reparar en el escrito de otro compañero, Fernando Iván de Cárcer, también de Libertad Digital, escrito en la misma dirección que este que aquí acabo pero mucho más conciso y más preciso a la hora de demostrar la inconsecuencia y la intención de la querella de Gallardón.

Dice el señor de Cárcer tras recordarnos que un político como Llamazares puede hacer un video en el que figure él mismo quemando fotos del Jefe del Estado sin que pase nada:

 «También un personaje público como Rubianes dijo que España era puta y que nos la pasáramos por los cojones, cosa que nos molestó tremendamente a casi todos y no nos querellamos. A Gallardón en cambio, no le debió importar tanto porque pretendía contratarlo para actuar en un teatro de Madrid…»

Tiene razón Fernando y ahí la clava. Son tantos los insultos que recibimos a diario por parte de la izquierda, ya sean personas de a pie, ya sean políticos parlamentarios que, la mayor parte se nos olvidan. Recordaba  — ¿cómo no?— a Rubianes, pero se me había olvidado la genialidad de Gallardón al pretender contratarlo con el dinero de la gente a la que nos había insultado de manera tan villana. La anécdota ilustra a las mil maravillas quién es Gallardón y cuál es el verdadero propósito de su querella contra Losantos.

Vínculos:

Federico Jiménez Losantos: Hay que reafirmar nuestro compromiso moral ante la vileza política. La noticia en Libertad Digital.

Blanco recomienda a la Conferencia Episcopal que eche a Jiménez Losantos de la COPE. La noticia en Libertad Digital.

Garzón acusa a Losantos de usar la COPE ‘no para informar sino para insultar’. La noticia en Libertad Digital.

España está madura para la dictadura gallardonita. Bitácora de Federico Jiménez Losantos.

El derecho a insultar. Bitácora de Pío Moa.

¡Vivan las caenas! Artículo de Pío Moa en Libertad Digital.

El PP pierde un millón de votos. La noticia en Libertad Digital.

Apoyo de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M a Jiménez Losantos.

Gallardón. Entrada de Cualquie en su blog Nubes hinchadas de viento.

El vocal del Consejo General del Poder Judicial, López Tena, pide la ilegalización del PP.

El vídeo de la escena en Libertad Digital.

 

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Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

29 mayo, 2008 a 20:03

Publicado en Política

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Una respuesta

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  1. Jo tio. Estas más a la derecha del PP? Estas junto a Federico Jimenez? Jo, tu eres de verdad? Esta bien, esta bien; cada cual opina lo que quiere. Es respetable. Pero vamos, que eso de que la izquierda pretende instaurar un pensamiento unico… va a ser que no. De todos modos con tu verborrea aburres mucho. A ver si la proxima vez explicas las cosas de forma más corta y amena.

    Salvador

    20 noviembre, 2008 at 0:42


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