Conceptos esparcidos

Fidem qui perdit, perdere ultra nihil potest.

Grandeza del catolicismo

leave a comment »

De entre las grandezas de nuestra gloriosa religión católica no son las menores ni la belleza ni la sobriedad de su liturgia.

Hace años, en una homilía, un sacerdote nos exhortó a los que participábamos en aquella Eucaristía, a divulgar, en la medida de las fuerzas de cada uno, esta belleza como parte imprescindible del sentimiento religioso y, al mismo tiempo, como modo de hacerla llegar al alma de nuestros prójimos, tibios o francamente hostiles a ella y, sin embargo, hermanos nuestros en Jesucristo resucitado.

Este domingo, día del Señor, vigésimo sexto del tiempo ordinario, rebuscando entre viejas fotografías, he hallado éstas, tomadas hace dos años (no se haga demasiado caso de la datación que coloco en la signatura de ellas pues corresponde, más bien, a la fecha de su retoque que a la de su obtención propiamente dicha) en el transcurso de una santa Misa celebrada en la Capilla de El Santo Cáliz de la catedral valenciana en aquel año 2005.

Espero que la belleza de la capilla, la sobriedad del entorno y el recogimiento de los asistentes al sagrado ágape sirvan de edificación a todos y conmuevan a aquéllos que sólo ven en nuestras iglesias un motivo turístico más y sólo se dignan, ante ellas, a hacer un poco creíble aspaviento de respeto cultural hacia las formas artísticas arquitectónicas que en ellas toman figura, sin darse cuenta del grandísimo bien que representa el hecho de que hoy, en estos días nuestros tan miserables, en estos maravillosos edificios religiosos que levantaron nuestros antepasados se siga practicando el mismo culto para el cual, y sólo pare el cual, fueron erigidos: el culto y alabanza de Dios nuestro Señor.

Aunque de mala calidad fotográfica, he creído encontrar en ellas un atisbo de aquella belleza de la que nos habló el sacerdote al que me refería antes y, retocadas en sus defectos técnicos mediante las modernas tecnologías informáticas, he querido publicarlas aquí.

¡Viva Cristo Rey!

Publicada esta entrada, también, en mi blogConceptos esparcidos” de Libertad Digital, 53n3k4 me hace el siguiente comentario en el que apuntala, desde el punto de vista teológico y patrístico, lo que yo quería decir en ella y que le agradezco en el alma:

Enviado a las 30/09/2007 23:00:24 por 53n3k4

“La relación entre el misterio creído y celebrado se manifiesta de modo peculiar en el valor teológico y litúrgico de la belleza. En efecto, la liturgia, como también la Revelación cristiana, está vinculada intrínsecamente con la belleza: es veritatis splendor. En la liturgia resplandece el Misterio pascual mediante el cual Cristo mismo nos atrae hacia sí y nos llama a la comunión. En Jesús, como solía decir san Buenaventura, contemplamos la belleza y el fulgor de los orígenes.[106] Este atributo al que nos referimos no es mero esteticismo sino el modo en que nos llega, nos fascina y nos cautiva la verdad del amor de Dios en Cristo, haciéndonos salir de nosotros mismos y atrayéndonos así hacia nuestra verdadera vocación: el amor.

Jesucristo nos enseña cómo la verdad del amor sabe también transfigurar el misterio oscuro de la muerte en la luz radiante de la resurrección. Aquí el resplandor de la gloria de Dios supera toda belleza mundana. La verdadera belleza es el amor de Dios que se ha revelado definitivamente en el Misterio pascual.

La belleza de la liturgia es parte de este misterio; es expresión eminente de la gloria de Dios y, en cierto sentido, un asomarse del Cielo sobre la tierra. El memorial del sacrificio redentor lleva en sí mismo los rasgos de aquel resplandor de Jesús del cual nos han dado testimonio Pedro, Santiago y Juan cuando el Maestro, de camino hacia Jerusalén, quiso transfigurarse ante ellos (cf. Mc 9,2). La belleza, por tanto, no es un elemento decorativo de la acción litúrgica; es más bien un elemento constitutivo, ya que es un atributo de Dios mismo y de su revelación. Conscientes de todo esto, hemos de poner gran atención para que la acción litúrgica resplandezca según su propia naturaleza.”

Sacramentum Charitatis.

Un abrazo en Cristo Rey.

 

Add to FacebookAdd to DiggAdd to Del.icio.usAdd to StumbleuponAdd to RedditAdd to BlinklistAdd to TwitterAdd to TechnoratiAdd to Yahoo BuzzAdd to Newsvine

Written by Carlos Muñoz-Caravaca Ortega

30 septiembre, 2007 a 21:47

Publicado en Religión

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s